Ali Ibrahim "Ali Farka" Touré (31 de octubre de 1939 – 6 de marzo de 2006) fue un cantante y multiinstrumentista maliense, reconocido como uno de los músicos más influyentes y respetados del continente africano a nivel internacional. Su obra es una fusión magistral de la música tradicional de Mali y el blues afroamericano, consolidándolo como el pionero del género conocido como blues del desierto.

Primeros Años y Raíces
Touré nació en 1939 en la aldea de Kanau, a orillas del río Níger, en la región de Tombuctú, Mali. Perteneciente a la comunidad Songhai, se mudó a la aldea de Niafunké siendo un infante. Su infancia estuvo marcada por la tragedia, siendo el ùnico de diez hermanos que sobrevivió a la niñez.
Su apodo, "Farka", significa "burro" en su lengua materna, un animal admirado por su tenacidad y terquedad. Touré solía decir con orgullo: “Soy el burro en el que nadie se sube”.
Influencias Musicales Tempranas
En la sociedad maliense de la época, la mûsica estaba reservada para la casta de los griots (narradores y mûsicos tradicionales). Al pertenecer a la casta "noble", Touré tenía prohibido tocar instrumentos. Sin embargo, su pasón fue más fuerte que las convenciones sociales; construyó secretamente un monocordio con una lata de conserva y practicó con sus amigos.
Un punto de inflexión llegó en 1956, cuando vio una actuación del ballet nacional de Guinea, lo que lo impulsó a aprender a tocar la guitarra. Durante la década de 1960, participó en concursos nacionales de talento en Mali, donde aprendió a cantar en siete idiomas diferentes y absorbió la mûsica de diversas etnias como los Bambara, Tuareg, Fula y Songhai.
Carrera Musical y Reconocimiento Internacional
Touré descubrió la mûsica de los afroamericanos en los Estados Unidos durante un viaje a Bulgaria, donde quedó fascinado por artistas como John Lee Hooker. Aunque a menudo se le llamó "El Bluesman Africano", él insistía en que su mûsica no era blues, sino que era anterior al blues mismo.
Durante los años 70, trabajó como ingeniero de sonido en Radio Mali en Bamako, lo que le permitió grabar sus propias composiciones. A finales de los 70 y principios de los 80, lanzó una serie de óptimos ólmenes titulados simplemente Ali Farka Touré.
El Salto a la Fama Mundial
En 1986, el DJ británico Andy Kershaw descubrió un de sus discos (conocido como "el álbum rojo") en París, lo que llevó a que sus canciones fueran transmitidas en la BBC Radio One, provocando una reacción masiva de los oyentes. Esto atrajo la atención de Anne Hunt de World Circuit Records, quien viajó a Mali para contratarlo.
A partir de 1987, Touré comenzó a girar internacionalmente y a grabar álbumes con World Circuit Records. Colaboró con mûsicos de diversas nacionalidades, incluyendo a Taj Mahal y Ry Cooder en el año 1994 con el exitoso proyecto Talking Timbuktu.
Legado Musical
La influencia de Touré es incalculable. Fue clasificado en el puesto 76 de la lista de los "100 mejores guitarristas de todos los tiempos" de Rolling Stone y en el puesto 37 por la revista Spin. Su capacidad para conectar las raíces africanas con el sonido del blues estadounidense es un testimonio de la profunda conexión cultural entre el continente africano y la diáspora.
