El Análisis Basado en Género Plus (GBA Plus) es un proceso analítico desarrollado por el gobierno de Canadá, originalmente creado por el organismo Status of Women Canada, diseñado para evaluar los aspectos de género en las políticas gubernamentales. Su objetivo principal es analizar cómo las políticas, programas e iniciativas afectan de manera diferenciada a mujeres, hombres y personas no binarias.
A diferencia de un simple ejercicio de defensa de derechos, el GBA Plus es una herramienta metodológica que insta a los responsables de la formulación de políticas a cuestionar supuestos y plantear preguntas críticas durante el proceso de diseño, asegurando que la diversidad de la población canadiense sea considerada desde el inicio y no como un complemento posterior.
Interseccionalidad y el concepto "Plus"
El elemento "Plus" en la denominación del marco representa la interseccionalidad. Este enfoque reconoce que el género no es el único factor que influye en la experiencia de los ciudadanos, sino que interactúa con otras identidades y factores demográficos, tales como:
- Raza y etnia.
- Religión y cultura.
- Edad y educación.
- Orientación sexual e identidad de género.
- Nivel de ingresos e idioma.
- Discapacidad física o mental.
El análisis de estas interrelaciones permite al gobierno comprender cómo diversas capas de identidad impactan la manera en que los residentes experimentan los servicios y programas gubernamentales, evitando soluciones uniformes que podrían ignorar las necesidades de grupos marginados.
Evolución Histórica
El origen de esta iniciativa se remonta a los compromisos asumidos por Canadá en la Conferencia Mundial sobre la Mujer de Beijing en 1995. Posteriormente, en 2005, el Comité Permanente sobre la Condición de la Mujer publicó un informe sobre la implementación del Análisis Basado en Género (GBA) en las agencias federales, subrayando la necesidad de extender su aplicación a áreas no tradicionalmente asociadas con los "asuntos de mujeres", como el presupuesto federal, el comercio y la defensa.
En 2011, el marco fue renombrado como Análisis Basado en Género Plus (GBA+) para reflejar el cambio de enfoque hacia una visión más amplia de la diversidad identitaria. Un hito significativo ocurrió en noviembre de 2015, cuando el primer Ministro de la Condición de la Mujer fue nombrado miembro del Gabinete, reforzando la importancia de estas consideraciones en la toma de decisiones ejecutivas.
Aplicaciones Prácticas
El GBA Plus se aplica en diversas áreas de la administración pública canadiense:
- Adquisiciones y Suministros: El Departamento de Defensa Nacional utiliza el GBA+ para eliminar sesgos en la compra de productos, desde uniformes hasta aeronaves, asegurando que el equipo sea adecuado para diversos tipos de cuerpo y necesidades.
- Seguridad y Justicia: La Real Policía Montada de Canadá (RCMP) ha empleado la herramienta para desarrollar competencias culturales y mejorar la respuesta ante la violencia basada en género (GBV) en la capacitación de su personal.
- Recursos Humanos: Se utiliza para revisar las estrategias de contratación y garantizar que los procesos fomenten la diversidad en el lugar de trabajo.
- Economía: Se aplica en la presupuestación con perspectiva de género para evaluar los impactos sociales y económicos de proyectos de infraestructura en áreas rurales.
Críticas y Desafíos de Implementación
A pesar de su adopción oficial, el GBA Plus ha enfrentado críticas y obstáculos operativos. Un informe de la Oficina del Auditor General de Canadá (OAG) señaló que el marco no se utilizaba en la mayoría de las agencias federales debido a que no era un requisito obligatorio, y que cuando se aplicaba, a menudo carecía de rigor o consistencia.
En respuesta, el 15 de enero de 2021, el primer ministro Justin Trudeau instruyó a los miembros de su gabinete a aplicar obligatoriamente el GBA+ en sus decisiones, instándolos a utilizar una lente interseccional para combatir el racismo sistémico, los sesgos inconscientes y la discriminación contra la comunidad LGBTQ2 y personas con discapacidad.
Desde el ámbito académico, investigadores como Olena Hankivsky y Linda Mussell han argumentado que el modelo de GBA+ puede ser interpretado de diversas maneras por los analistas, sugiriendo que la interseccionalidad compleja no siempre se captura plenamente con este modelo, aunque reconocen que es un paso positivo hacia la justicia social. Asimismo, algunos críticos sugieren que, si una política es inherentemente defectuosa o desigual, el GBA+ solo actúa como un mitigador superficial en lugar de resolver la raíz del problema.