La artrosis de las articulaciones facetarias es un proceso degenerativo que afecta a las articulaciones cigapofisarias de la columna vertebral. Estas articulaciones son de tipo sinovial y están recubiertas de cartílago, desempeñando un papel fundamental en la limitación de los movimientos excesivos de la columna y en la preservación de la estabilidad segmental de las vértebras.

Fisiopatología y Síndrome Lumbar
Cuando se produce una hipertrofia de las vértebras o un desgaste del cartílago articular, puede desarrollarse una artrosis dolorosa. Este proceso degenerativo altera la mecánica normal de la columna, lo que puede derivar en inflamación y dolor crónico.
En el ámbito clínico, el concepto de síndrome de artrosis facetaria lumbar fue descrito formalmente en 1987 por S. M. Eisenstein y C. R. Parry, investigadores de la Universidad de Witwatersrand, quienes analizaron la relación entre la degeneración de estas articulaciones y la sintomatología dolorosa en la región lumbar.
Diagnóstico
La identificación precisa de la artrosis facetaria requiere el uso de técnicas de imagen avanzadas para evaluar los cambios estructurales en el hueso y el cartílago:
- Tomografía Computarizada (TC): Se considera la herramienta ideal para tipificar la artrosis de las articulaciones facetarias, ya que permite una visualización detallada de las calcificaciones, los osteofitos y otros cambios óseos.
- Resonancia Magnética (RM): Aunque es útil para evaluar tejidos blandos y discos intervertebrales, la evidencia sugiere que la RM es menos sensible que la TC para identificar cambios óseos específicos relacionados con la artrosis facetaria.