La Asociación Brasileña de Ateos y Agnósticos (en portugués: Associação Brasileira de Ateus e Agnósticos), conocida comúnmente como ATEA, es una organización sin fines de lucro enfocada en el activismo ateo en Brasil. Fue fundada en agosto de 2008 con el propósito principal de abogar por una separación estricta entre la iglesia y el estado, además de promover la visibilidad del ateísmo y el agnosticismo en un país de fuerte tradición religiosa.

Misión y Objetivos
Aunque la Constitución de Brasil define formalmente al país como un estado laico, ATEA ha señalado en repetidas ocasiones que este principio constitucional no se cumple adecuadamente en la práctica cotidiana. La organización trabaja activamente para denunciar la influencia religiosa en las instituciones públicas y defiende los derechos civiles de las personas no creyentes.
Lemas y Campañas
A lo largo de su historia, ATEA ha utilizado diversas campañas públicas y eslóganes llamativos para generar debate en la sociedad brasileña:
- Religião não define caráter ("La religión no define el carácter").
- A fé não dá respostas, só evita perguntas ("La fe no da respuestas. Solo evita preguntas").
- Se Deus existe, tudo é permitido ("Si Dios existe, todo está permitido").
- Somos todos ateus para os deuses dos outros ("Todos somos ateos ante los dioses de los demás").
Membresía
Desde su fundación y a lo largo de los años, la organización ha experimentado un crecimiento notable. Para mayo de 2015, ATEA ya contaba con más de 15.000 miembros asociados en todo el territorio brasileño.