El Banco Central de la República de Turquía (CBRT) es la autoridad monetaria máxima del país. Sus responsabilidades fundamentales incluyen la conducción de la política monetaria y cambiaria, la gestión de las reservas internacionales de Turquía, así como la impresión y emisión de billetes, y el establecimiento, mantenimiento y regulación de los sistemas de pago en el territorio nacional.

Objetivos y Mandato
Por ley, el CBRT tiene la tarea de lograr y mantener la estabilidad de precios y financiera en Turquía. Para alcanzar estos objetivos, el banco tiene el mandato de utilizar, a su propia discreción, cualquier instrumento de política que tenga a su disposición. En términos operativos, posee independencia de instrumentos, pero no independencia de metas, ya que sus objetivos están definidos legalmente.
Desde el año 2006, el CBRT ha implementado un régimen de objetivos de inflación, buscando controlar la estabilidad del poder adquisitivo de la moneda nacional.
Historia de la Banca Central en Turquía
El Periodo del Imperio Otomano
Durante el Imperio Otomano, las actividades económicas como las operaciones del Tesoro, las transacciones de crédito y el comercio de oro y divisas eran gestionadas por diversas entidades como el Tesoro, la Casa de Moneda, joyeros y gremios. Hasta la segunda mitad del siglo XIX, el Imperio acuñaba monedas de oro en nombre del Sultán.
En 1840, el Imperio Otomano puso en circulación billetes de banco (Kaime-i nakdiye-i mutebere). Sin embargo, la necesidad de un banco estatal para gestionar la deuda externa surgió durante la Guerra de Crimea en 1854, lo que llevó a la creación del Banco Otomano en 1856, con capital inglés en Londres.
En 1863, esta entidad se reestructuró como el Banco Imperial Otomano, una sociedad anglo-francesa que recibió el privilegio exclusivo de emitir billetes durante treinta años. No obstante, la dependencia del capital extranjero generó reacciones que sentaron las bases para la creación de un banco central nacional.
El Periodo Republicano
Tras la Primera Guerra Mundial, Turquía buscó reforzar su independencia política con independencia económica. El deseo de formular políticas monetarias independientes se intensificó, comenzando con el Congreso Económico de Izmir en 1923, donde se enfatizó la creación de un banco estatal nacional.
Tras consultas con expertos internacionales, como Gerard Vissering del Banco Central de los Países Bajos y el Conde Volpi de Italia, el Gobierno turco redactó el marco legal necesario. La ley fue aprobada por la Gran Asamblea Nacional de Turquía el 11 de junio de 1930 y publicada el 30 de junio de 1930 bajo el nombre de Ley del Banco Central de la República de Turquía No. 1715.
El Banco Central comenzó a operar oficialmente el 3 de octubre de 1931. Inicialmente, el banco no era independiente y seguía las directrices del gobierno. Para manifestar su independencia y evitar ser una entidad pública, se constituyó como una sociedad anónima con acciones divididas en clases (A, B, C y D), limitando la participación del Tesoro (acciones Clase A) a no más de un 15% del capital.
Objetivos Iniciales y Poderes
Según la Ley No. 1715, el objetivo principal del Banco era apoyar el desarrollo económico del país. Para ello, estaba autorizado a fijar ratios de redescuento, regular los mercados monetarios y la circulación del dinero, ejecutar operaciones del Tesoro y tomar medidas para estabilizar la moneda turca, manteniendo el privilegio exclusivo de emitir billetes.


