El 19 de octubre de 1993, el mundo del fútbol fue testigo de uno de los resultados más sorprendentes en la historia de las competiciones europeas. El Norwich City, un equipo inglés que debutaba en Europa, logró vencer al gigante Bayern Múnich por 2–1 en su propio estadio, el Olympiastadion de Múnich, durante la segunda ronda de la Copa de la UEFA 1993–94.
El desarrollo del encuentro
El partido fue decidido en la primera mitad, donde se marcaron los tres goles del encuentro. El primer gol fue obra de Jeremy Goss, quien anotó un voleón espectacular desde fuera del área. Este gol es ampliamente considerado como el más grande en la historia del Norwich City. Posteriormente, Mark Bowen amplió la ventaja para los canarios, mientras que Christian Nerlinger descontó para el conjunto bávaro.

Un choque de realidades
La magnitud de la sorpresa radica en la disparidad entre ambos clubes en aquel momento. El Norwich City había calificado tras terminar tercero en la temporada inaugural de la Premier League, siendo esta su primera campaña europea. Por el contrario, el Bayern Múnich era un veterano de estas competiciones, disputando su partido número 185 en torneos europeos y habiendo ganado ya cuatro trofeos continentales.
La prensa y los expertos predecían una victoria aplastante para los alemanes. Se decía que el Norwich eran "meros bebés a este nivel" y que el Bayern asumía que el partido sería sencillo. De hecho, fue la única victoria de un club británico contra el Bayern Múnich en el Olympiastadion.
Consecuencias y legado
En el partido de vuelta, disputado el 3 de noviembre de 1993, el encuentro terminó en un empate 1–1, lo que significó que el Norwich City avanzó a la siguiente ronda con un global de 3–2. Aunque finalmente fueron eliminados en la tercera ronda por el Internazionale (quien terminaría siendo el campeón), la victoria en Múnich sigue siendo el punto culminante de la historia del club inglés.
Mientras que el Norwich terminó su temporada doméstica en la posición 12 de la Premier League, el Bayern Múnich logró redimirse ganando la Bundesliga, superando por un punto al Kaiserslautern.
