La Biblioteca Nacional de Francia (Bibliothèque nationale de France, BnF) es la biblioteca nacional de Francia, ubicada en París y distribuida principalmente en dos sedes: Richelieu y François-Mitterrand. Esta institución actúa como el repositorio nacional de todo lo que se publica en el país, asegurando la preservación de la memoria escrita y cultural de la nación.

Misión y Funciones
La BnF es un establecimiento público bajo la supervisión del Ministerio de Cultura. Su misión fundamental es constituir colecciones, especialmente mediante el depósito legal de obras publicadas en Francia, conservarlas y ponerlas a disposición del público. Además, la institución produce catálogos de referencia, colabora con otros centros nacionales e internacionales y participa activamente en programas de investigación.
Algunas de sus colecciones más extensas, que incluyen libros, manuscritos, objetos preciosos y obras de arte, se exhiben en el Museo de la BnF (anteriormente conocido como el Gabinete de Medallas) en el sitio de Richelieu.

Historia de la Institución
Orígenes Reales
Los orígenes de la BnF se remontan a la biblioteca real fundada en el Palacio del Louvre por Carlos V en 1368. Carlos V, un gran mecenas del aprendizaje, fomentó la creación y recolección de libros, empleando a transcriptores para rescatar textos antiguos. Sin embargo, esta primera colección fue trasladada a Inglaterra en 1424 por el Duque de Bedford durante la Guerra de los Cien Años.
Crecimiento y Expansión
Tras la pérdida de la primera colección, se inició una nueva etapa en el Louvre bajo Luis XI en 1461. A lo largo de los siglos XV y XVI, la biblioteca se enriqueció con adquisiciones, botines de guerra y la fusión con bibliotecas privadas, como ocurrió con Francisco I, quien trasladó la colección a Fontainebleau en 1534.
Durante el siglo XVII, bajo la gestión de bibliotecarios como Jacques Auguste de Thou, la colección se convirtió en una de las más ricas del mundo. El interés del ministro Jean-Baptiste Colbert fue crucial para su expansión, ya que era un ávido coleccionista de libros.

Evolución hacia la Modernidad
La biblioteca abrió al público en 1692. A lo largo del siglo XVIII, continuó creciendo mediante compras y donaciones. Tras la Revolución Francesa, la institución se transformó definitivamente en una biblioteca nacional, consolidando su papel como guardiana del patrimonio bibliográfico de Francia.
