La Blutfahne (pronunciada [\u00b4blu\u00b4tfa\u00b4né], o Bandera de Sangre) fue una bandera de la esvástica del Partido Nazi que adquirió un estatus casi religioso dentro de la organización. Fue utilizada durante el intento de golpe de estado conocido como el Putsch de la Cervecería en M³nique, Alemania, el 9 de noviembre de 1923, donde se manchó con la sangre de uno de los hombres de la SA que murió durante los enfrentamientos.

El Putsch de la Cervecería y el Origen de la Bandera
La bandera pertenecía al 5³ Sturm de la SA y fue llevada en la marcha hacia la Feldherrnhalle. Cuando la policía de M³nique disparó contra los nacionalsocialistas, el abanderado Heinrich Trambauer fue alcanzado y soltó la bandera. En ese momento, Andreas Bauriedl, un miembro de la SA que marchaba a su lado, fue abatido y cayó sobre ella, manchándola con su sangre.
Existen dos versiones sobre el destino de la bandera tras el golpe fallido: una afirma que el herido Trambauer la ocultó bajo su chaqueta y se la entregó a Karl Eggers para su custodia. La otra sostiene que fue confiscada por las autoridades de M³nique y posteriormente devuelta a los nazis a través de Eggers. Investigaciones posteriores de los archivistas nazis concluyeron que Trambauer fue el abanderado y que la bandera fue ocultada por un miembro de la SA, no confiscada por la policía. Independientemente de la versión, tras la salida de Adolf Hitler de la prisión de Landsberg, Eggers le entregó la bandera.
Un Símbolo Sagrado para el Nazismo
Una vez que Hitler recibió la bandera, la mandó a montar en un nuevo asta con un remate y una funda de plata que llevaba los nombres de los 16 participantes del Putsch que habían muerto. Bauriedl era uno de los homenajeados. La bandera fue sujeta al asta mediante un cordón entrelazado de colores rojo, blanco y negro.
En 1926, durante el segundo congreso del Partido Nazi en Weimar, Hitler entregó ceremonialmente la bandera a Joseph Berchtold, jefe de la SS. A partir de entonces, la Blutfahne fue tratada como un objeto sagrado y llevada por el SS-Sturmbannführer Jakob Grimminger en diversas ceremonias.
Uno de los usos más emblemáticos fue durante los rallies anuales de Nürnberg, donde Hitler tocaba otros estandartes nazis con la Blutfahne para "santificarlos" en una ceremonia llamada Fahnenweihe (consagración de banderas).
Desaparición y Destino Final
La Blutfahne fue vista p³blicamente por ³ltima vez el 18 de octubre de 1944, durante la ceremonia de inducción del Volkssturm, conducida por Heinrich Himmler y asistida por altos mandos como Wilhelm Keitel y Martin Bormann. Tras esta exhibición, la bandera desapareció. Se presume generalmente que fue destruida durante los bombardeos aliados sobre M³nique en 1945, aunque su paradero actual sigue siendo desconocido.


