El Cardenal Vicario (en italiano: Cardinale Vicario) es un título eclesiástico de gran relevancia dentro de la estructura de la Iglesia Católica. Este cargo es otorgado comúnmente al vicario general de la Diócesis de Roma para la parte de dicha diócesis que se encuentra dentro del territorio italiano, excluyendo la porción que comprende la Ciudad del Vaticano.

Funciones y Responsabilidades
Oficialmente, según el Annuario Pontificio, el título es el de Vicario General de Su Santidad. Dado que el obispo de Roma es el Papa, y este posee responsabilidades globales que trascienden la administración local, el Papa designa a un cardenal vicario con poder ordinario para asistirle en la gestión espiritual y administrativa de la diócesis.
Aunque el derecho canónico exige que todas las diócesis católicas tengan uno o más vicarios generales, el cardenal vicario opera de manera distinta a otros vicarios generales. En la práctica, funciona como un de facto obispo diocesano, asumiendo la carga operativa de la administración de Roma.
Diferenciación Territorial
Existe una distinción clara entre la administración de la parte italiana de la diócesis y la administración de la Ciudad del Vaticano. Para esta última, existe una figura similar conocida como el vicario general para la Ciudad del Vaticano (o, más precisamente, el Vicario General de Su Santidad para la Ciudad del Vaticano).

Contexto Histórico y Jerárquico
El cargo de Cardenal Vicario se inserta en una compleja red de títulos y roles dentro de la Iglesia Católica, desde el Papa y los cardenales hasta los obispos, presbíteros y diáconos. Su posición es fundamental para asegurar que la comunidad cristiana de Roma no quede desatendida mientras el Sumo Pontífice ejerce su primacía universal.


