El cine tamil es el segmento de la industria cinematográfica india dedicada a la producción de películas en idioma tamil, la lengua principal hablada en el estado de Tamil Nadu. Esta industria es ampliamente conocida como Kollywood, un término que surge de la combinación de Kodambakkam (un barrio de Chennai con una alta concentración de estudios de cine) y Hollywood.

Historia y Orígenes
La trayectoria del cine tamil comenzó con el cine mudo. La primera película muda en tamil fue Keechaka Vadham, dirigida por R. Nataraja Mudaliar en 1918. Posteriormente, el primer largometraje sonoro en tamil fue Kalidas, estrenado el 31 de octubre de 1931, apenas siete meses después de la primera película sonora de la India, Alam Ara.
El cine tamil se ha destacado por sus narrativas avanzadas y una gran diversidad de géneros. Durante las décadas de 1990 y principios de los 2000, producciones como Roja (1992), Bombay (1995), Indian (1996) y Enthiran (2010) lograron romper barreras étnicas y lingüísticas, alcanzando un éxito masivo.
Los Primeros Exhibidores y la Expansión
La exhibición de cine en la región comenzó mucho antes de la producción local. En 1897, M. Edwards proyectó una selección de cine mudo en el Victoria Public Hall de Madras (actual Chennai) durante el Raj Británico. Inicialmente, se trataba de registros no ficticios de eventos cotidianos.

El Auge de los Cines de Carpa
Swamikannu Vincent, un dibujante ferroviario de Tiruchirapalli, se convirtió en un exhibidor itinerante en 1905, introduciendo el concepto de "Cine de Carpa" (Tent Cinema). Utilizando proyectores importados, llevó el cine a las zonas rurales y pueblos, democratizando el acceso al entretenimiento visual.
Raghupathi Venkaiah Naidu, otro pionero, estableció el Gaiety en 1914, la primera casa de cine construida por un indio en Madras. Con el tiempo, la ciudad se convirtió en un centro no solo para el cine tamil, sino también para el cine hindi y otras industrias cinematográficas del sur de la India y Sri Lanka.
Presencia Global
Hacia el final del siglo XX, las películas tamil establecieron una presencia global significativa. Gracias a la diáspora tamil, han disfrutado de una fuerte recaudación en taquilla en Sri Lanka, Malasia y Singapur, además de distribuirse en Oriente Medio, Oceanía, Europa, América del Norte, África y Japón. Esta expansión ha inspirado incluso la creación de cine independiente entre las poblaciones tamil en el extranjero.

