La cistouretrografía miccional (VCUG) es una técnica radiográfica frecuentemente utilizada en urología para visualizar la uretra y la vejiga urinaria mientras el paciente orina (micción). Este estudio es fundamental para el diagnóstico de diversos trastornos urológicos, especialmente el reflujo vesicoureteral (reflujo renal), donde la orina fluye hacia atrás desde la vejiga hacia los uréteres y los riñones.
Usos e Indicaciones
El procedimiento se emplea principalmente para estudiar la presencia de reflujo vesicoureteral, analizar la uretra durante la micción, detectar fugas en la vejiga tras una cirugía o traumatismo, y evaluar la incontinencia urinaria en pruebas urodinámicas.
Indicaciones comunes:
- Todos los varones con infecciones urinarias (ITU) recurrentes o anomalías en la ecografía si es la primera ITU.
- Niñas menores de 3 años con su primera ITU.
- Niñas menores de 5 años con ITU febril.
- Mujeres mayores con pielonefritis o ITU recurrentes.
- Sospecha de obstrucción (por ejemplo, hidronefrosis bilateral).
- Sospecha de traumatismo o rotura de la vejiga.
- Fístulas vesicovaginales o vesicocólicas.
- Cistocele.
Contraindicaciones:
El estudio no debe realizarse si el paciente presenta:
- Infección urinaria aguda en curso.
- Hipersensibilidad a los medios de contraste.
- Fiebre en las últimas 24 horas.
- Embarazo.
Procedimiento
Para la VCUG, se utiliza un agente de contraste radiopaco (como el diatrizoato o el ácido iotalámico). El proceso comienza con la catheterización de la vejiga bajo técnica aséptica, inyectando lentamente el medio de contraste.
El radiólogo observa el llenado de la vejiga mediante fluoroscopia (rayos X en tiempo real). Se monitorea cuidadosamente el llenado inicial para detectar cualquier colocación accidental del catéter en la vagina o el uréter distal, así como cualquier reflujo inmediato. La vejiga se llena hasta que el sujeto no pueda tolerarlo o hasta que esté llena.
Fase de Micción
Una vez llena la vejiga, se solicita al paciente que orine mientras el radiólogo captura imágenes y videos fluoroscópicos. Es crucial observar la micción porque es cuando la vejiga ejerce la mayor presión, momento en el cual es más probable que ocurra el reflujo.
- Adultos: Generalmente orinan en posición erecta con un receptor de orina.
- Niños: Pueden orinar acostados en la mesa de rayos X sobre almohadillas absorbentes.
En los varones, la micción se realiza en posiciones oblicuas o laterales para visualizar la uretra completa. Las vistas laterales son útiles para evaluar fístulas hacia el recto o la vagina, mientras que las vistas oblicuas ayudan a detectar fugas de la vejiga o la uretra.
Complicaciones y Riesgos
Algunas complicaciones posibles incluyen:
- Dolor al orinar: Especialmente en niños, lo que puede llevar a la retención urinaria por miedo al dolor.
- Hematuria: Presencia de sangre en la orina después del procedimiento.
- Infección: Aunque el riesgo de ITU post-procedimiento es bajo, algunos pacientes pueden requerir antibióticos profilácticos.
- Traumatismo físico: Perforación de la vejiga por sobredistensión o catheterización accidental de la vagina.
- Radiación: Se ha observado un riesgo incrementado de cáncer genitourinario debido a la exposición a la radiación inherente al procedimiento.
Impacto Psicológico
El procedimiento es invasivo e incómodo, lo que puede generar un trauma psicológico tanto en niños como en padres. Algunos estudios han comparado los efectos psicológicos a largo plazo de las VCUG en niños con los de un abuso sexual infantil, debido a la naturaleza invasiva del contacto genital y la pérdida de control.