La comisión de un buque es el acto o ceremonia mediante la cual una embarcación se coloca en servicio activo. Este proceso puede considerarse una aplicación específica de los conceptos generales de puesta en marcha de proyectos, aunque el término se aplica más comúnmente a la integración de buques de guerra en las fuerzas militares de un país. Estas ceremonias suelen estar profundamente arraigadas en tradiciones navales centenarias.
El Camino hacia la Operatividad
Aunque el nombramiento y el lanzamiento de un casco otorgan identidad al buque, quedan muchos hitos antes de que se considere listo para ser designado como un buque comisionado. Para transformar el casco en un buque de guerra habitable y operativo, se deben instalar y probar los siguientes elementos:
- La planta de ingeniería y propulsión.
- Sistemas de armas y electrónica.
- La cocina y otras instalaciones de habitabilidad.
- Equipos auxiliares esenciales.
Durante esta fase, el futuro comandante, los oficiales, los suboficiales y los marineros que formarán la tripulación se presentan para recibir capacitación y familiarizarse con la nueva nave.

Pre-comisión y Pruebas de Mar
Independientemente del tipo de buque, el camino hacia la comisión comienza con las pruebas de mar. Estas pruebas suelen ocurrir años después de que se haya colocado la quilla y marcan el paso intermedio entre la finalización de la construcción y la aceptación oficial por parte de la marina.
El Desarrollo de las Pruebas
Las pruebas de mar comienzan cuando el buque sale del dique seco. En este momento, una tripulación inicial (compuesta generalmente por trabajadores del astillero y personal naval, además de representantes técnicos del constructor) asume el mando. El buque navega en aguas costeras para probar el diseño, el equipo y los sistemas específicos, asegurando que funcionen correctamente bajo condiciones reales.
Las pruebas pueden incluir:
- Lanzamiento de misiles desde los almacenes.
- Disparos de artillería naval.
- Pruebas de vuelo básicas con aeronaves rotatorias y de ala fija.
- Evaluaciones exhaustivas del equipo electrónico y de propulsión.
A menudo, durante esta fase surgen problemas que requieren que el buque regrese al astillero para correcciones. Por ejemplo, en 1999, se determinó que el portaaviones francés Charles de Gaulle era demasiado corto para operar el E-2C Hawkeye, lo que obligó a su regreso al astillero para una ampliación.
Aceptación Final
Una vez superadas las pruebas de mar, el buque es aceptado oficialmente en servicio. En este punto, se somete a procesos de desgaussing (desmagnetización) o deperming para reducir la firma magnética del buque, protegiéndolo contra minas magnéticas.
La Ceremonia de Comisión
Tras el éxito de las pruebas de mar, se organiza la ceremonia de comisión. Dependiendo de las tradiciones navales, este evento puede ser una gala elaborada con invitados, la tripulación y personalidades destacadas, o puede ser un proceso administrativo simple.
En el día de la comisión, la tripulación se presenta para el servicio a bordo y el comandante lee las órdenes oficiales. En los eventos públicos, es común que el capitán y otros VIPs pronuncien discursos, y pueden incluirse ceremonias religiosas, como la bendición del buque o el canto de himnos tradicionales.
El paso final es que el buque reporte a su puerto base y cargue el equipo restante, como las municiones, para convertirse en una unidad activa de la flota.
Descomisión: El Fin del Servicio
Descomisionar un buque significa terminar su carrera en las fuerzas armadas. A diferencia de las pérdidas en combate, la descomisión indica que el buque ha llegado al final de su vida útil económica y es retirado de la marina. En contextos británicos y de la Commonwealth, se utiliza el término "paid off". Dependiendo de la nación, esto puede culminar en una ceremonia conmemorativa o en una baja administrativa.
