El Consejo de Soldados (en alemán: Soldatenrat) de Bruselas fue establecido el 10 de noviembre de 1918, en los últimos días de la Primera Guerra Mundial. Su creación surgió como respuesta a las noticias sobre el motín naval en Kiel y la Revolución de Noviembre que se extendieron rápidamente entre las tropas alemanas que ocupaban Bélgica.

Inspiración y Objetivos
Concebido como un consejo revolucionario, el organismo estaba fuertemente inspirado por las corrientes socialistas y comunistas de la época. El consejo se formó después de que los soldados alemanes se amotinaran contra sus oficiales, tomando el control de Bruselas, ciudad que había estado bajo ocupación alemana desde agosto de 1914.
Desafíos y Conflictos Internos
El Consejo de Soldados intentó, sin duda, el establecer una alianza con los civiles belgas y los socialistas locales, aunque estos esfuerzos resultaron infructuosos. Durante este periodo, se produjeron enfrentamientos esporádicos en la ciudad entre las tropas alemanas de tendencia derechista y aquellas de inspiración revolucionaria.
Simultáneamente, el consejo luchó por mantener el orden público y la ley. Su principal preocupación, sin embargo, no era la gobernanza a largo plazo, sino asegurar la repatriación segura de sus hombres hacia Alemania.
El Fin del Consejo y la Liberación de Bruselas
Después de unos pocos días de actividad, el consejo se disolvió. Las últimas tropas alemanas abandonaron Bruselas el 16 de noviembre de 1918. Finalmente, el ejército belga, bajo el mando del Rey Alberto I, entró triunfalmente en la ciudad el 22 de noviembre de 1918.
Relación con otros Consejos
El Consejo de Soldados de Bruselas fue contemporáneo a otro cuerpo similar establecido en Beverloo. Ambos consejos miraban hacia el consejo de soldados más importante y centralizado en Colonia, buscando un liderazgo nominalmente coordinado.


