La Convención Anglo-Rusa de 1907 fue un tratado firmado el 31 de agosto de 1907 en San Petersburgo entre el Reino Unido y el Imperio Ruso. Este acuerdo marcó el final oficial del denominado "Gran Juego", una prolongada rivalidad colonial en Asia Central donde ambas potencias europeas competían por la hegemonía y el influencia en la región.

Términos del Acuerdo
El objetivo principal de la Convención era resolver las disputas territoriales y de influencia en tres estados clave que servían como zonas amortiguadoras: Persia (Irán), Afganistán y el Tíbet.
- Persia: El territorio fue dividido en esferas de influencia. El Reino Unido se comprometió a no intervenir en el norte de Persia, mientras que Rusia reconoció el sur de Persia como parte de la esfera de influencia británica.
- Afganistán: Rusia reconoció la esfera de influencia británica sobre Afganistán y prometió no intervenir en sus asuntos internos.
- Tíbet: Rusia se comprometió a no interferir en los asuntos del Tíbet, respetando la zona de influencia británica.
A cambio de estas concesiones, Londres proporcionó préstamos financieros y apoyo político a San Petersburgo.
Contexto Histórico y el Ascenso de Alemania
Durante el último tercio del siglo XIX, los avances rusos en Asia Central y la consolidación del dominio británico en el sur de Asia generaron una tensión constante. Sin embargo, dos factores principales impulsaron la necesidad de un acuerdo: la derrota de Rusia en la Guerra Ruso-Japonesa (1904-1905) y el surgimiento del Imperio Alemán como una potencia mundial dominante.
La amenaza de Alemania, especialmente su proyecto de construir un ferrocarril de Berlín a Bagdad, preocupaba a ambas potencias. Sir Edward Grey, el Ministro de Asuntos Exteriores británico, creía que restablecer la influencia rusa en Europa era crucial para equilibrar el ácido poder alemán. Este cambio de estrategia diplomática permitió que las diferencias asiáticas fueran dejadas de lado en favor de una alianza estratégica contra Alemania.
El Camino hacia la Triple Entente
La Convención Anglo-Rusa fue una pieza fundamental en la arquitectura diplomática previa a la Primera Guerra Mundial. Al resolver las disputas con Rusia, el Reino Unido pudo completar la formación de la Triple Entente (Francia, Rusia y el Reino Unido), un bloque que se opreguía a la Triple Alianza (Alemania, Austria-Hungría e Italia).


