Grecia es signataria de diversos tratados internacionales fundamentales, incluyendo la Convención Europea de Derechos Humanos, la Convención de Ginebra relativa al Estatuto de los Refugiados y la Convención de las Naciones Unidas contra la Tortura. Asimismo, la constitución griega garantiza los derechos humanos fundamentales a todos sus ciudadanos. Sin embargo, a pesar de este marco legal, diversas organizaciones han documentado brechas significativas entre la ley y la práctica.
Problemas Actuales y Desafíos
Brutalidad Policial
Se han reportado casos recurrentes de uso excesivo de la fuerza, tortura y otros maltratos por parte de oficiales de policía y otros agentes del orden. La Policía Helénica, estructura actual desde 1984, tiene un historial documentado de violencia contra civiles.
Desde la década de 1970, se han registrado incidentes fatales. En 1976, el activista Sideris Isidoropoulos fue asesinado por la policía, y en 1980, Stamatina Kanelopoulou e Iakovos Koumis fueron golpeados hasta la muerte durante manifestaciones. En 1985, Michalis Kaltezas, de 15 años, también perdió la vida en manos de las fuerzas del orden durante las conmemoraciones del levantamiento del Politécnico de Atenas.
Impacto de la Crisis Financiera
La severidad de la brutalidad policial se ha intensificado en los últimos años, impulsada en gran medida por la crisis financiera y las medidas de austeridad. Las huelgas y manifestaciones ciudadanas contra estas medidas han sido respondidas con un aumento significativo de la violencia policial, incluyendo el uso indiscriminado de gas lacrimógeno, detenciones injustificadas y lesiones graves.
Casos de Tortura y Represión
En 2013, se denunciaron casos de tortura contra cuatro jóvenes sospechosos de robo bancario, donde se alegó que fueron severamente golpeados. A pesar de las pruebas fotográficas, el Ministerio de Protección Ciudadana intentó justificar la manipulación de imágenes para hacer a los sospechosos "reconocibles".
Asimismo, en 2012, manifestantes antifascistas fueron torturados en la Dirección General de Policía de Ática tras enfrentamientos con el partido Golden Dawn. Exámenes forenses confirmaron las torturas, que incluyeron quemaduras con encendedores y privación del sueño, aunque las autoridades negaron los hechos y se tomaron represalias contra periodistas que informaron sobre el caso.
Ataques a Periodistas y Libertad de Expresión
Amnistía Internacional ha expresado su profunda preocupación por el ataque sistemático a periodistas, lo cual vulnera el derecho a la libertad de expresión. Se han documentado casos donde la policía ha utilizado armas menos letales de forma indebida y ha agredido a reporteros que documentaban manifestaciones pacíficas, especialmente durante los aniversarios del levantamiento del Politécnico.
La cultura de "abuso e impunidad" dentro de la policía griega es un problema persistente. Testimonios, como el caso de un estudiante de intercambio alemán golpeado aleatoriamente en el distrito de Exarheia, subrayan la brutalidad desmedida contra personas que no representaban ninguna amenaza, dejando a menudo a las víctimas sin asistencia médica inmediata.