El Día de Mudanza (en francés: jour du déménagement) es una costumbre profundamente arraigada en la provincia de Quebec, Canadá. Aunque hoy en día no es un requisito legal, esta tradición dicta que una gran parte de la población cambie de domicilio el 1 de julio, coincidiendo curiosamente con el Día de Canadá.
Historia y Orígenes
Esta práctica tiene sus raíces en medidas humanitarias del gobierno colonial francés de la Nueva Francia. En aquel entonces, se prohibía a los seigneurs (terratenientes semi-feudales) desalojar a sus campesinos antes de que las nieves del invierno se hubieran derretido, para evitar que las familias quedaran desprotegidas ante el frío extremo.

Durante el siglo XVIII, era común mudarse en primavera. Posteriormente, esto evolucionó hacia una norma donde los contratos de alquiler urbanos comenzaban el 1 de mayo y terminaban el 30 de abril, fecha establecida en el Código Civil de Baja Canadá de 1866.
El Cambio al 1 de Julio
En 1973, el gobierno de Quebec decidió trasladar el Día de Mudanza al verano. El objetivo era permitir que los niños de primaria completaran su año escolar en la misma institución y evitar que los trabajadores perdieran un día laboral, ya que el 1 de julio es festivo. Debido a la inestabilidad del clima en mayo, se eligió el 1 de julio.

Impacto Social y Logístico
Para las empresas de mudanzas, este día representa tanto una oportunidad de oro como un desafío logístico masivo. La demanda es tan alta que muchas personas deben reservar sus servicios con más de seis meses de antelación, y las tarifas pueden llegar a triplicarse.
En Montreal, la situación es particularmente intensa. Debido a que una gran parte de la población alquila sus viviendas y que muchos edificios cuentan con escaleras exteriores estrechas y curvas, el proceso de mover electrodomóticos y muebles pesados se convierte en una tarea titánica.

Curiosidades y Cultura
- Recolección de residuos: Las ciudades programan recolecciones adicionales de basura y reciclaje para gestionar los muebles y cajas vacías abandonados en las calles.
- Caza de tesoros: Para quienes no se mudan, el 1 de julio es un día de ofertas y garage sales, donde es común encontrar muebles ligeramente usados dejados en las aceras.
- Influencia cultural: Este fenómeno ha sido retratado en la literatura, como en la novela Bonheur d'occasion de Gabrielle Roy, y en el cine, como en la comedia Premier juillet, le film.
