El estudio de la violencia en los medios de comunicación masivos analiza la correlación entre los temas de violencia presentes en diversas fuentes mediáticas (especialmente en videojuegos, televisión y cine) y la agresión en el mundo real a lo largo del tiempo. Mientras que muchos científicos sociales apoyan la existencia de esta correlación, otros académicos argumentan que las investigaciones presentan problemas metodológicos y que los hallazgos suelen estar exagerados.
Teorías sobre los Efectos de los Medios
A lo largo de la historia, han surgido preocupaciones sobre los efectos perjudiciales de los medios. Desde Platón, quien se preocupaba por el efecto de las obras de teatro en la juventud, hasta la especulación actual sobre el internet y los teléfonos móviles, diversos géneros como las novelas baratas, los cómics, el jazz y el rock and roll han sido señalados como posibles detonantes de comportamientos rebeldes o inmorales. Algunos expertos sugieren que estas preocupaciones forman parte de un ciclo de pánicos morales basados en los medios.
Teoría del Aprendizaje Social

Propuesta por Albert Bandura, la teoría del aprendizaje social sugiere que los seres humanos aprenden mediante el proceso de modelado. Según Bandura, las personas aprenden observando los resultados de las acciones de otros, y es más probable que imiten acciones que sean recompensadas que aquellas que sean castigadas.
Esto fue demostrado en los famosos experimentos con el Muñeco Bobo, donde los niños observaron a un adulto actuar violentamente contra el muñeco. Los resultados mostraron que los niños tendían a imitar la agresión observada, incluso creando nuevas formas de violencia. Sin embargo, estas conclusiones han sido criticadas; algunos argumentan que es difícil generalizar la agresión hacia un muñeco (diseñado para ser golpeado) a la violencia interpersonal real, o que los niños simplemente intentaban complacer al experimentador.
Teoría de la Cultivación y Teoría Cognitiva Social
Otra perspectiva relevante es la teoría de la cultivación de George Gerbner, la cual sugiere que los espectadores que consumen mucha violencia televisiva comienzan a percibir el mundo real como un lugar más peligroso de lo que realmente es, aplicando esa percepción a su realidad cotidiana.
Por otro lado, las teorías cognitivas sociales expanden la idea del aprendizaje social, sugiriendo que la agresión puede activarse mediante el aprendizaje y la preparación de "guiones agresivos". Un concepto clave aquí es la desensibilización: la idea de que la exposición repetida a la violencia mediática provoca un ajuste emocional donde los niveles iniciales de ansiedad y asco disminuyen, haciendo que la persona sea menos sensible al sufrimiento ajeno.
Impacto en Adolescentes y Jugadores
En el caso de los "gamers" adolescentes, existe la preocupación de que el consumo excesivo de videojuegos violentos pueda afectar las habilidades sociales esenciales. Según investigaciones, esto puede impactar la regulación emocional, la capacidad de escucha, la comunicación y la cooperación con los demás. Algunos estudios sugieren que jugar repetidamente videojuegos violentos puede llevar a los niños a desarrollar patrones de pensamiento agresivos que eventualmente influyan en su comportamiento real.
