El cistro (conocido en francés como cistre, en italiano como cetra y en alemán como Cister) es un instrumento de cuerda pulsada que alcanzó su apogeo durante el periodo renacentista. Aunque los historiadores modernos aún debaten los detalles exactos de su origen, se acepta generalmente que desciende de la cítola medieval. A diferencia del laúd, el cistro presentaba un diseño de fondo plano, lo que lo hacía más sencillo y económico de construir, además de ser más resistente, portátil y fácil de tocar.
Debido a estas características, el cistro se convirtió en un instrumento popular entre todas las clases sociales, utilizado principalmente para la creación de música casual y el acompañamiento, desempeñando un papel similar al que tiene la guitarra en la actualidad.
Historia y Características Técnicas
El Cistro Pre-moderno
Una de las características más distintivas del cistro es que es uno de los pocos instrumentos del Renacimiento que utilizaba cuerdas de metal, mientras que la mayoría de los demás instrumentos de la época empleaban cuerdas de tripa. Generalmente, contaba con cuatro órdenes de cuerdas (que podían ser simples, dobles o triples según la región), donde uno o más órdenes solían afinarse en octavas.

El instrumento solía emplear una afinación reentrante, donde la cuerda físicamente superior no es necesariamente la más grave. Esta configuración, junto con un rango limitado (a veces de solo una octava), facilitaba la formación de acordes sencillos, ideales para acompañar canciones y danzas, aunque también se compuso música compleja para él. Su timbre brillante y alegre proporcionaba un contraste valioso frente a los instrumentos de cuerdas de tripa, guardando similitudes con la actual bandurria española.


Desarrollo entre los Siglos XVI y XVIII
Entre los siglos XVI y XVIII, el cistro fue un instrumento común en las barberías inglesas, donde se dejaba en las salas de espera para que los clientes se entretenieran. Esta popularidad llevó a la publicación de numerosas partituras diseñadas específicamente para aficionados.
El clavijero del instrumento solía estar decorado con una pequeña cabeza tallada. En la obra de Shakespeare, El sueño de una noche de verano (o Labor's Lost), el término "cistro-cabeza" se utiliza incluso como un insulto, reflejando la presencia del instrumento en la cultura popular de la época.

Al igual que el laúd evolucionó hacia el tiorba y el chitarrone para funciones de bajo continuo, el cistro se transformó en el ceterone, un instrumento con cuello extendido y cuerdas graves sin trastes, aunque este último fue mucho menos común.
Luthiers destacados como Gérard Joseph Deleplanque en Lille y Johann Wilhelm Bindernagel en Gotha (quien creó la "Guitarra Alemana" o "Sister", un híbrido de guitarra y cistro con siete cuerdas de tripa) contribuyeron a la diversidad del instrumento.

Supervivencia y Versiones Modernas
En Alemania, el cistro sobrevive bajo los nombres de Waldzither y Lutherzither (esta última llamada así por la creencia de que Martín Lutero tocaba el instrumento). También existen variantes regionales como la Thüringer Waldzither, la Harzzither y la Halszither.

La familia del cistro también persiste en la cetara corsa y la guitarra portuguesa, siendo esta última fundamental para la música tradicional del fado. A finales del siglo XX, luthiers como Stefan Sobell crearon versiones híbridas modernas del cistro para ser utilizadas principalmente en la música folk, recuperando la popularidad del instrumento entre los músicos de revival folk.


