El gruñido es un sonido, a menudo un gruñido visceral o una expresión viciosa, que generalmente se acompaña de una expresión facial característica. En este gesto, el labio superior se eleva y las fosas nasales se dilatan, lo que suele indicar sentimientos de odio, ira o dolor. Esta respuesta biológica es fundamental para la comunicación no verbal tanto en humanos como en diversos mamíferos.

Biología del Gruñido en Humanos y Animales
Además de los seres humanos, otros mamíferos como los monos, los conejos y los perros son capaces de gruñir. En el reino animal, este comportamiento suele servir como una advertencia clara para alertar a otros sobre la posibilidad de una mordida o un ataque inminente.
El Músculo Responsable
En los seres humanos, el acto de gruñir implica la activación del músculo levator labii superioris alaeque nasi. Este músculo es responsable de elevar el labio superior y ensanchar las fosas nasales, creando la expresión facial amenazante que acompaña a la vocalización.
El Gruñido como Onomatopeya
La palabra "gruñido" también se utiliza a menudo como una onomatopeya para describir sonidos amenazantes producidos por máquinas, como el "gruñido" de una motosierra. Este uso deriva probablemente de la expresión común que describe a un perro como alguien que "gruñe y gruñe".
En la literatura, este término se ha utilizado para crear atmósferas de tensión. Por ejemplo, en El Señor de los Anillos, durante el encuentro con el espectro del túmulo, se describe un "ruido gruñente" en la oscuridad, enfatizando la naturaleza amenazante de la criatura.
