El tributo (del latín tributum, 'contribución') es la riqueza, a menudo en especie, que una parte entrega a otra como señal de sumisión, lealtad o respeto. A diferencia de los impuestos, que se recaudan de manera rutinaria y regular, el tributo implica un reconocimiento explícito de sumisión política del pagador hacia el receptor.

El Imperio Azteca y el Sistema de Tributos
Los aztecas utilizaron los tributos como una herramienta fundamental para mantener el control sobre los territorios conquistados. En lugar de colonizar las áreas o reemplazar a los líderes locales por gobernantes aztecas, optaron por un sistema de recaudación que permitía una mínima interferencia en los asuntos internos de los pueblos conquistados, siempre y cuando se cumpliera con el pago.
Tipos de Provincias Tributarias
- Provincias Estratégicas: Consideradas estados clientes, pagaban tributos consensualmente para mantener buenas relaciones con el Imperio Azteca.
- Provincias Tributarias: Estados obligados a pagar un tributo regular, independientemente de su voluntad.
La Jerarquía de Recaudación
La gestión del sistema tributario azteca estaba estructurada en varios niveles:
- Calpixque: Funcionarios de bajo rango encargados de recolectar, transportar y recibir los tributos.
- Huecalpixque: Gerentes que supervisaban a los calpixque.
- Petlacalcatl: Funcionarios basados en Tenochtitlan que supervisaban todo el sistema tributario.
- Cuahtlatoani: Oficiales entrenados militarmente que intervenían únicamente cuando las provincias recién conquistadas se resistían al pago.
Naturaleza de los Tributos Aztecas
Los recursos naturales eran altamente demandados para la construcción, el armamento y las ceremonias religiosas. Regiones ricas en obsidiana y sal, como la cuenca de México, gozaban de un estatus social y movilidad superiores debido a la utilidad de sus recursos. Además, los tributos incluían:
- Metales preciosos como oro, plata y jade.
- Servicio militar y mano de obra rotativa para proyectos de construcción.
El Sistema Tributario en la China Antigua
China implementó un sistema donde recibía tributos de estados bajo la influencia de la civilización confuciana. A cambio, China otorgaba productos chinos y el reconocimiento de la autoridad y soberanía de dichos estados. Este sistema es conocido como Jimi, Cefeng o Chaogong.
Diversos países y regiones, como Japón, Corea, Vietnam, Camboya, Borneo, Indonesia y Asia Central, participaron en este sistema en diferentes periodos históricos. Por ejemplo, en el caso de Japón, aunque hubo relaciones tributarias desde el siglo I, el país dejó el sistema durante el periodo Heian, regresando parcialmente durante el periodo Muromachi bajo el mando de Ashikaga Yoshimitsu, aunque esto no persistió tras su muerte.
En Corea, la relación tributaria se estableció durante la época de los Tres Reinos, funcionando en la práctica como una formalidad diplomática para fortalecer la legitimidad del gobernante coreano y facilitar el acceso a la cultura y el comercio chino.

