El escudo de armas de Noruega es el emblema de dominio del Rey Harald V, representando simultáneamente al monarca y al reino, abarcando tanto a la nación como al estado. Este símbolo heráldico se caracteriza por un león dorado rampante sobre un fondo rojo, portando una corona dorada y un hacha con hoja de plata.

Uso y Representación
El escudo es utilizado por las tres potencias constitucionales de Noruega: el Rey (incluyendo el Consejo del Rey), el Parlamento y la Corte Suprema. Asimismo, diversas autoridades nacionales, regionales y locales subordinadas, como los Gobernadores del Condado y los tribunales de distrito y apelación, emplean este símbolo.
Desde 1905, existen dos versiones paralelas del escudo:
- Versión elaborada: Utilizada exclusivamente por el Rey.
- Versión simplificada: Utilizada por el Estado.
Además, el escudo en forma de estandarte sirve como base para la bandera del monarca, conocida como el Estandarte Real.

Historia y Evolución
El origen del escudo se remonta al siglo XIII, inicialmente compuesto solo por un león dorado sobre un escudo rojo. A finales de ese siglo se añadió el hacha de plata, que simboliza a Olav II, el Rey Eterno de Noruega. Originalmente pertenecía a la dinastía Sverre, y tras la extinción de este linaje en 1319, se fusionó con el de la dinastía Bjälbo.
Durante la unión con Dinamarca (1523-1814) y la unión personal con Suecia en el siglo XIX, el escudo de la dinastía Sverre siguió representando a Noruega en monedas y sellos. Entre 1500 y 1844, el hacha fue representada a menudo como una alabarda o hacha de pólvora, hasta que el rey Oscar I restableció el diseño del hacha de batalla medieval en 1844.

Rediseños Modernos
Tras la disolución de la unión con Suecia en 1905, Eilif Peterssen diseñó un escudo de tipo medieval. Este diseño fue utilizado hasta 1937, cuando el archivista estatal Hallvard Trætteberg creó una versión más simplificada y moderna. No obstante, el diseño de Peterssen se ha mantenido en el Estandarte Real y en el escudo de armas real.
Regulaciones de Uso
Un decreto real del 20 de mayo de 1927 establece que el escudo del Reino solo puede ser utilizado por las autoridades del estado en el ejercicio de su actividad oficial. El Ministerio de Asuntos Exteriores es el encargado de gestionar los asuntos relacionados con el escudo. El escudo del estado no posee adornos adicionales, salvo la corona que lo remata.
El escudo real, definido en la resolución del 30 de diciembre de 1905, es más complejo: el escudo del reino se sitúa sobre un manto púrpura forrado de armiño, con una corona real en la parte superior y rodeado en tres lados por el collar de la Orden Real de San Olav.



