La estomatitis aftosa, también conocida como estomatitis aftosa recurrente (EAR), comúnmente llamada aftas o llagas bucales, es una condición frecuente caracterizada por la formación repetida de úlceras bucales benignas y no contagiosas en personas generalmente sanas. Aunque su causa exacta no se comprende totalmente, se sabe que implica una respuesta inmunitaria mediada por células T que puede ser desencadenada por diversos factores.

Signos y Síntomas
Las personas con estomatitis aftosa generalmente no presentan síntomas sistémicos fuera de la boca. Los síntomas suelen comenzar con sensaciones prodromales como ardor, picazón o escozor, que pueden aparecer algunas horas antes de que la lesión sea visible.
El síntoma principal es el dolor, que a menudo es desproporcionado en relación con el tamaño de la úlcera y empeora con el contacto físico, especialmente con alimentos y bebidas ácidas o abrasivas. Dependiendo de la ubicación, las aftas pueden causar:
- En la lengua: Dificultad e incomodidad al hablar y masticar.
- En el paladar blando o garganta: Dolor al tragar.
Las úlceras suelen comenzar como máculas eritematosas (áreas planas y enrojecidas de la mucosa) que luego se convierten en úlceras cubiertas por una membrana fibrinosa de color amarillo grisáceo, rodeadas por un "halo" rojizo.
Causas y Factores Desencadenantes
La estomatitis aftosa se considera una condición multifactorial. No es contagiosa, no es infecciosa y no se transmite sexualmente. La destrucción de la mucosa es el resultado de una respuesta inmunitaria mediada por linfocitos T, que involucra la generación de interleucinas y el factor de necrosis tumoral alfa (TNF-α).
Factores de Riesgo y Desencadenantes
Los desencadenantes varían de una persona a otra, pero generalmente se agrupan en:
- Deficiencias nutricionales: Falta de vitaminas o minerales esenciales.
- Traumatismos locales: Heridas accidentales en la boca.
- Estrés y factores hormonales: El estrés emocional y los cambios hormonales pueden precipitar brotes.
- Alérgenos y alimentos: Ciertas comidas o aditivos alimentarios.
- Químicos en la higiene oral: El uso de algunos aditivos químicos como el laurilsulfato de sodio (SDS), común en muchas pastas de dientes.
- Predisposición genética: Al menos el 40% de las personas afectadas tienen antecedentes familiares positivos.
Tratamiento y Manejo
No existe una cura definitiva para la estomatitis aftosa, pero existen diversos tratamientos para manejar los síntomas y reducir la frecuencia de los episodios. El objetivo principal es reducir el dolor, acelerar el tiempo de curación y disminuir la frecuencia de las úlceras.
Los corticosteroides son comúnmente utilizados para reducir la inflamación y el dolor. Además, se recomienda evitar los desencadenantes conocidos y utilizar productos de higiene oral que no contengan SDS para reducir la irritación de la mucosa.
