Major General Frederick Henry Osborn (1889–1981) fue un influyente filántropo, líder militar y eugenesista estadounidense. Es reconocido por haber sido una figura central en la reorientación de la eugenesia, alejándola del racismo manifiesto en los años previos a la Segunda Guerra Mundial y transformándola en una disciplina más enfocada en la demografía y la salud pública.
Inicios y Formación Acadámica
Osborn se graduó de la Universidad de Princeton en 1910 y realizó estudios de posgrado en el Trinity College de Cambridge. Proveniente de una familia con una fortuna construida en el negocio ferroviario, Osborn se dedicó inicialmente a la empresa familiar hasta el estallido de la Primera Guerra Mundial, donde sirvió en la Cruz Roja Americana en Francia como Comandante de la Zona de Avance.
Liderazgo en Organizaciones Eugenésicas
A partir de la década de 1920, Osborn se sumergió profundamente en el estudio de la eugenesia, la antropología y la población. Su actividad fue fundamental en la creación de diversas instituciones clave:
- American Eugenics Society: Miembro fundador en 1926.
- British Eugenics Society: Se unió en 1928 y sirvió como secretario en 1931.
- Population Association of America: Fue instrumental en su fundación en 1931.
- Office of Population Research (Princeton): Jugó un papel central en su creación en 1936, convirtiéndolo en un centro de investigación demográfica líder.
- Pioneer Fund: Uno de los fideicomisarios fundadores en 1937.
Evolución del Pensamiento Eugenésico
Osborn es notable por haber cuestionado la hipótesis hereditarianista sobre las diferencias de CI entre grupos raciales. Observó que los afroamericanos de estados urbanos del norte puntuaban más alto que los blancos de estados rurales del sur, lo que sugería una fuerte influencia de factores culturales y ambientales sobre la inteligencia.
Debido a esto, Osborn propuso que la eugenesia no debía centrarse en la sustitución de razas "inferiores", sino en la mejora dentro de los grupos. Abogó por una eugenesia positiva, inspirada en las reformas suecas de Gunnar y Alva Myrdal, sugiriendo que el Estado proporcionara apoyo en el cuidado infantil, vivienda y educación para estimular la fertilidad entre las poblaciones "deseables".
Relación con el Nazismo y Críticas
A pesar de su posterior giro hacia un enfoque más humanista, en 1937 Osborn elogió los programas eugenósicos nazis, calificóndolos como el "experimento más importante que jamás se haya intentado". Esta contradicción marca la complejidad de su legado, siendo visto por la Sociedad Filosófica Americana como "el rostro respetable de la investigación eugenésica en el periodo de posguerra".

