La Gestión del Comportamiento Organizacional (OBM, por sus siglas en inglés) es una subdisciplina del Análisis Conductual Aplicado (ABA), que consiste en la aplicación de principios analíticos del comportamiento y técnicas de gestión de contingencias para modificar el comportamiento en entornos organizacionales. A través de estos principios y la evaluación del comportamiento, la OBM busca analizar y emplear antecedentes (acciones que influyen en el individuo antes de que ocurra la acción) y consecuencias (lo que sucede como resultado de las acciones de alguien), intervenciones que influyen en los comportamientos vinculados a la misión y los objetivos clave de la organización y sus trabajadores.
Historia de la OBM
Dado que la OBM es una subdisciplina del ABA, su surgimiento surge de los cimientos del análisis conductual desarrollados por B.F. Skinner. El libro de Skinner, Science and Human Behavior (1953), sirvió como base para la OBM al destacar el uso del dinero, los esquemas de salarios y niveles más altos de elogios para aumentar los comportamientos deseados frente a los no deseados.
Una de las mayores contribuciones de Skinner fue la introducción de la instrucción programada en el sistema educativo, cuyos aspectos resultaron beneficiosos en los entornos organizacionales, particularmente en la capacitación. Esto se convirtió en la primera aplicación de principios conductuales en entornos organizacionales.
El camino hacia la formalización
La investigación en OBM comenzó a ganar impulso en la década de 1960, destacando la publicación del artículo de Owen Aldis, "Of Pigeons and Men", en el Harvard Business Review de 1961, donde propuso el uso de esquemas de refuerzo en las industrias.
El Journal of Organizational Behavior Management (JOBM)
Fundado en 1977, el Journal of Organizational Behavior Management (JOBM) marcó un hito en el campo. Con Aubrey Daniels como editor y Larry Miller como gerente editor, el JOBM solidificó el uso del término "Gestión del Comportamiento Organizacional" para describir estas aplicaciones. El JOBM publica investigaciones y artículos de revisión que aplican los principios del ABA para mejorar las organizaciones a través del cambio de comportamiento, abordando áreas como la medición del desempeño, intervenciones de nivel de desempeño, establecimiento de metas, retroalimentación y programas de incentivos.
Intervenciones en OBM
En la OBM, las intervenciones se dividen principalmente en dos categorías: antecedentes y consecuencias.
Intervenciones de Antecedentes
Los antecedentes son disparadores que evocan el comportamiento al presentar algo en el entorno del trabajador que aumente la probabilidad de que la conducta ocurra. Las intervenciones más comunes incluyen:
- Clarificación de tareas: Proporcionar requisitos laborales específicos mediante el uso de memorandos y listas de verificación para asegurar que las tareas se completen.
- Ayudas al trabajo: Implementar señales o recordatorios visuales en el entorno laboral para recordar a los trabajadores si un comportamiento debe ocurrir.
- Establecimiento de metas: Definir un estándar de desempeño esperado dentro de un marco de tiempo determinado.
Aunque las intervenciones de antecedentes preparan la ocasión para el comportamiento, no lo mantienen a largo plazo; para ello, se requieren intervenciones de consecuencias.
Intervenciones de Consecuencias
Una consecuencia es un cambio en el entorno que sigue al comportamiento del trabajador y que aumenta la probabilidad de que dicho comportamiento se repita en el futuro.
La retroalimentación (feedback) es uno de los métodos de intervención más exitosos y comunes. Diversos estudios indican que la retroalimentación es el foco de la gran mayoría de las investigaciones en OBM, ya que puede adaptarse a las metas de la organización y puede basarse en el desempeño individual, grupal o comparativo.
Un elemento fundamental de cualquier intervención de consecuencias es el refuerzo. Según los principios del ABA, cuando un comportamiento es reforzado, es más probable que continúe manifestándose en condiciones similares.
Beneficios de la OBM
La implementación de la OBM permite a las organizaciones mejorar significativamente diversas áreas, incluyendo:
- Aumento de la productividad: Optimización de los procesos de trabajo y elrollo de conductas eficientes.
- Mejora de la seguridad: Reducción de accidentes laborales mediante el refuerzo de conductas seguras.
- Clima laboral: Incremento de la moral general de los empleados y la satisfacción en el trabajo.
- Eficacia en la retroalimentación: Implementación de sistemas de comunicación más claros y directos sobre el desempeño.