Don Guillermo Castro (1809-1866) fue un destacado Californio, ranchero, oficial del ejército mexicano, juez de paz y agrimensor que poseyó vastas extensiones de tierra en el condado de Alameda, California. Su legado perdura hoy en día, siendo el homónimo de la comunidad no incorporada de Castro Valley y habiendo sido dueño de gran parte de lo que hoy es la ciudad de Hayward.
Biografía y Primeros Años
Guillermo José Castro nació el 10 de febrero de 1809 en el rancho de sus abuelos, siendo descendiente de tercera generación de españoles en California. Su abuelo, Joaquín Ysidro Castro, fue uno de los fundadores del Pueblo de San José en 1777, tras participar en la expedición de Juan Bautista de Anza.
Castro se casó a los diecinueve años con María Luisa Fermina Peralta, hija de Luis Peralta, el propietario del primer y más grande rancho del East Bay, el Rancho San Antonio. Esta unión consolidó su posición social y económica, trayendo consigo una dote de 230 cabezas de ganado.
Carrera Militar y Civil
Como era común para los jóvenes de la Alta California de la época, Guillermo Castro sirvió como soldado y alcanzó el rango de teniente, estando destinado en el pueblo de San José. Además de su servicio militar, desempeñó roles administrativos y técnicos:
- Agrimensor: En 1838, trabajó definiendo los límites de las tierras comunales del pueblo de San José para protegerlas de la privatización.
- Justicia de Paz: Fue asignado como juez de paz en el East Bay en 1843.
- Judicatura: En 1845, fue nombrado juez suplente de la Corte Suprema, aunque la corte nunca llegó a sesionar.
La Adquisición de los Ranchos
La historia de la propiedad de tierras de Castro está ligada a la secularización de las misiones. Tras la secularización del Rancho San Leandro por el gobierno mexicano de la Alta California en 1836, Castro y su padre, Carlos, buscaron activamente obtener concesiones de tierra.
Después de años de disputas e intrigas con otros militares prominentes como José Joaquín Estudillo y Francisco Soto, Guillermo Castro logró obtener autoridad provisional para ocupar una parte del Rancho San Leandro en 1840, extendiéndose hacia las colinas. Estas tierras formaron la base de su imperio agrícola y ganadero en la región.


