La hiperplasia benigna de próstata (HBP), también conocida como agrandamiento prostático, es un aumento no canceroso del tamaño de la glándula prostática. Esta condición afecta a una gran parte de la población masculina a medida que envejecen, provocando que la próstata presione la uretra, lo que dificulta la salida de la orina de la vejiga.

Síntomas y Signos
La HBP es la causa más común de los síntomas del tracto urinario inferior (STUI), los cuales se dividen en tres categorías principales:
Síntomas de Almacenamiento
- Necesidad de orinar con frecuencia.
- Nocturia (despertar por la noche para orinar).
- Urgencia urinaria (necesidad imperiosa de orinar que no puede posponerse).
- Incontinencia por urgencia o goteo involuntario.
Síntomas de Vaciado
- Vacilación urinaria (retraso en el inicio del flujo).
- Intermitencia (flujo de orina no continuo).
- Chorro débil o lento.
- Esfuerzo para orinar.
- Sensación de vaciado incompleto.

Complicaciones
Si no se trata, la HBP puede progresar y provocar complicaciones graves, como infecciones del tracto urinario, cálculos vesicales y problemas renales crónicos debido a la retención urinaria aguda.
Causas y Factores de Riesgo
Aunque la causa exacta es incierta, se sabe que las hormonas juegan un papel fundamental. Los andrógenos (testosterona y hormonas relacionadas) son necesarios para que la HBP ocurra, aunque no necesariamente la causan directamente.
El dihidrotestosterona (DHT), un metabolito de la testosterona sintetizado por la enzima 5α-reductasa, es un mediador crítico del crecimiento prostático. El DHT se une a los receptores de andrógenos nucleares, señalando la transcripción de factores de crecimiento que estimulan la proliferación de células epiteliales y estromales.

Factores de Riesgo
- Antecedentes familiares.
- Obesidad.
- Diabetes tipo 2.
- Falta de ejercicio físico.
- Disfunción eréctil.
Diagnóstico y Tratamiento
El diagnóstico se basa generalmente en los síntomas y el examen físico, descartando otras causas posibles. Las opciones de tratamiento varían según la gravedad de los síntomas:
- Cambios en el estilo de vida: Para síntomas leves, se recomienda la pérdida de peso, la reducción de la ingesta de cafeína y el ejercicio regular.
- Medicamentos: Se utilizan bloqueadores alfa (como el terazosina) para relajar los músculos del cuello de la vejiga y la próstata, o inhibidores de la 5α-reductasa (como el finasteride) para reducir el volumen de la próstata.
- Cirugía: En casos donde los medicamentos no funcionan o existen complicaciones, se puede realizar la extirpación quirúrgica de parte de la próstata.

Suplementos Naturales
Se han sugerido extractos de plantas como el saw palmetto (Serenoa repens), la raíz de ortiga (Urtica dioica) y el pygeum, aunque meta-análisis recientes indican que su eficacia puede no ser superior a la de un placebo en ensayos a gran escala.
