El Huracán Iniki (del hawaiano ʻiniki, que significa "viento fuerte y penetrante") fue el huracán más potente que haya azotado Hawái en la historia registrada. Fue el único ciclón tropical que afectó directamente al estado durante la temporada de huracanes del Pacífico de 1992, marcando un hito destructivo desde el paso del Huracán Iwa en 1982.

Historia Meteorológica
El origen de Iniki es incierto, aunque se cree que comenzó como una onda tropical que salió de la costa de África Occidental el 18 de agosto de 1992. Tras cruzar América del Sur y Central, entró en el Pacífico Oriental el 28 de agosto. Para el 5 de septiembre, se había convertido en la Depresión Tropical Dieciocho-E, situada a miles de kilómetros al suroeste de la península de Baja California.
A medida que avanzaba hacia el oeste, Iniki fue ganando fuerza. El 8 de septiembre fue nombrado tormenta tropical y, el 9 de septiembre, alcanzó la categoría de huracán. Un factor determinante en su intensificación fue el debilitamiento de la cresta subtropical, que normalmente mantiene a las tormentas alejadas de Hawái, y la reducción de la cizalladura del viento.

El Impacto en Kaua'i
El 11 de septiembre, Iniki alcanzó su punto máximo como un huracán de Categoría 4, con vientos sostenidos de 145 mph (233 km/h) y ráfagas de hasta 173 mph (278 km/h). La presión barométrica mínima fue de 938 mbar, la más baja registrada en el Pacífico Central hasta ese momento.
El ojo del huracán tocó tierra en la costa sur de Kaua'i, cerca de Waimea, con vientos de 140 mph (220 km/h). El sistema se movió rápidamente a través de la isla, reemergiendo en el océano Pacífico unos 40 minutos después. Aunque el paso fue breve, la intensidad del viento causó daños catastróficos.
Consecuencias y Daños
El Huracán Iniki dejó un saldo trágico y económico devastador:
- Vidas humanas: Se registraron siete fallecimientos.
- Viviendas: Más de 1,400 casas fueron destruidas y otras 5,000 resultaron gravemente dañadas en Kaua'i.
- Impacto económico: Causó daños estimados en 3,100 millones de dólares (USD de 1992), convirtiéndose en el desastre natural más costoso del estado en aquel momento.
- Otras islas: O'ahu experimentó daños moderados debido a las marejadas y los vientos.
Un punto crítico fue la falla del Centro de Huracanes del Pacífico Central (CPHC), que no emitió avisos de ciclones tropicales con 24 horas de antelación, complicando las preparaciones de la población civil.

