El comercio de carne de res de Estados Unidos en Corea del Sur ha sido un proceso marcado por tensiones políticas, preocupaciones de salud pública y fluctuaciones económicas significativas. Lo que comenzó como una relación comercial robusta se convirtió en un conflicto diplomático tras la detección de casos de encefalopatía espongiforme bovina (EEB), más conocida como la enfermedad de las vacas locas.
El Inicio del Bloqueo: La Crisis de la EEB
En 2003, el gobierno de Corea del Sur prohibió la importación de carne de res estadounidense debido a la detección de un caso de encefalopatía espongiforme bovina (EEB) en una vaca en Washington. En aquel momento, Corea del Sur era el tercer mayor comprador de exportaciones de carne de res de EE. UU., con un valor de mercado estimado en 815 millones de dólares.
Para 2006, el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos confirmó un total de tres casos de ganado infectado por EEB, dos de los cuales fueron criados domesticamente y uno importado de Canadá. Los intentos iniciales de reabrir el mercado coreano en el otoño de 2006 fallaron debido al hallazgo de fragmentos de hueso en los cargamentos, lo que provocó el rechazo de los envíos.
Protestas y Tensiones Sociales
La reapertura del mercado fue recibida con fuerte oposición por parte de agricultores locales y activistas. Estos grupos sostenían que la carne estadounidense podría provocar la enfermedad de las vacas locas en la población humana. Un incidente notable ocurrió en julio de 2007, cuando activistas irrumpieron en los mostradores de carne de la tienda departamental Lotte, lanzando estiércol de vaca a los empleados para detener la venta de carne de EE. UU.
Con la llegada del presidente Lee Myung-bak en febrero de 2008, se esperaba que se flexibilizara la prohibición como parte de la ratificación del Tratado de Libre Comercio entre Corea del Sur y Estados Unidos. Sin embargo, este movimiento desencadenó algunas de las protestas antigubernamentales más grandes en 20 años.
El Levantamiento de la Prohibición y Crecimiento
A pesar de la resistencia social, las importaciones de carne de res de EE. UU. se reanudaron el 1 de julio de 2008. Para calmar a la opinión pública, el primer ministro Han Seung-soo compró y consumió filetes de carne estadounidense con su familia en su residencia oficial el 2 de julio de 2008.
El crecimiento fue acelerado. Durante 2008, aunque la carne australiana representaba el 60% del mercado de importaciones (12,753 toneladas), la carne de EE. UU. se convirtió en el segundo proveedor más grande con un 20% (4,439 toneladas). Para el año 2010, Corea del Sur superó a Japón, convirtiéndose en el mercado más grande de Asia para la carne de res de Estados Unidos, con una industria valorada en 504 millones de dólares.
Inspecciones Posteriores
En 2012, tras la confirmación de un cuarto caso de EEB en los Estados Unidos, Corea del Sur intensificó las inspecciones de los cargamentos, aunque no detuvo las importaciones. Estas inspecciones especiales finalizaron dos meses después.
