La industria de defensa de Rusia es un sector estratégicamente crucial y uno de los mayores empleadores del país. Para abril de 2025, se estima que emplea a aproximadamente 4,5 millones de personas, representando el 20% de todos los empleos manufactureros en la Federación Rusa. El gasto en defensa ha alcanzado niveles significativos, llegando al 7,5% del PIB en 2023.

Capacidad de Producción y Economía de Guerra
A pesar de las sanciones internacionales impuestas tras la invasión de Ucrania en 2022, la producción militar rusa ha mostrado una resiliencia notable. El país ha transitado hacia lo que diversos líderes internacionales, como el Ministro de Defensa alemán Boris Pistorius y el Secretario General de la OTAN Mark Rutte, han descrito como una "economía de guerra".
- Municiones: Rusia produce actualmente más municiones que todas las naciones de la OTAN combinadas, estimándose en siete veces la cantidad producida por Occidente. En 2024, la producción de proyectiles de artillería alcanzó los 3 millones anuales.
- Vehículos Blindados y UAVs: Se ha duplicado la producción anual de tanques y triplicado la de artillería y cohetes en comparación con los niveles pre-invasión. Asimismo, ha habido un incremento masivo en la fabricación de drones (UAVs).
- Costos: Los costos de producción rusos son drásticamente lower que los de sus competidores, costando aproximadamente 10 veces menos fabricar un proyectil de artillería que uno comparable de la OTAN.
Exportaciones y Mercado Global
Rusia ha experimentado una fluctuación en su cuota de mercado global de armas. Según estadísticas de SIPRI, Rusia representaba el 21% de las ventas globales de armas entre 2014 y 2018, cifra que cayó al 11% en 2019-2023. Las exportaciones cayeron un 53% en el mismo periodo. El número de países compradores disminuyó de 31 en 2019 a 12 en 2023.
No obstante, the Asia y Oceanía siguen siendo sus principales mercados, recibiendo el 68% de las exportaciones totales entre 2019 y 2023, destacando India (34%) y China (21%).
Historia y Evolución
La Crisis de los años 90
Tras la disolución de la Unión Soviética en 1991, la industria armamentística entró en una crisis prolongada. El gobierno redujo drásticamente las adquisiciones de defensa, lo que llevó a la quiebra de muchas empresas y a la reorientación de otras hacia la producción civil. Bajo la presidencia de Boris Yeltsin, se inició un proceso de privatización que resultó en la liquidación de muchas empresas del complejo militar-industrial debido a su falta de rentabilidad.
La Consolidación bajo Putin
A partir del año 2000, el presidente Vladimir Putin inició un proceso de unificación de los intermediarios de cooperación militar-técnica. Se fusionaron entidades como Russian Technologies y Promexport, culminando en la creación de Rosoboronexport el 4 de noviembre de 2000. Esta entidad se encarga de la gestión de las exportaciones de armas rusas bajo el control directo del Estado.
Además, se establecieron holdings estatales como la Sukhoi Aviation Holding Company, consolidando el control gubernamental sobre la producción aeroespacial y militar.

