En junio de 1798, la Primera República Francesa, bajo el mando de Napoleón Bonaparte, llevó a cabo una exitosa invasión de las islas de Malta y Gozo. Este evento formó parte de la campaña mediterránea de las Guerras Revolucionarias Francesas y marcó el fin de una era para el archipiélago.

Antecedentes del Conflicto
Durante el siglo XVIII, la Orden de San Juan (los Caballeros Hospitalarios) comenzó a declinar a medida que su misión original de combatir a los musulmanos perdía relevancia. La Orden dependía fuertemente de Francia, tanto económica como demográficamente, ya que la mayoría de sus miembros eran franceses.
La Revolución Francesa provocó graves dificultades financieras para la Orden. Al mismo tiempo, las potencias europeas reconocieron la importancia estratégica de Malta debido a su posición central en el Mediterráneo y sus fortificaciones, consideradas unas de las más fuertes de Europa.

El Desarrollo de la Invasión
El Ultimátum y la Llegada de la Flota
La flota francesa fue avistada frente a Gozo el 6 de junio de 1798. El Gran Maestre Ferdinand von Hompesch convocó al consejo de guerra y movilizó a la milicia. Sin embargo, Hompesch subestimó la amenaza, creyendo inicialmente que los franceses se dirigían hacia Portugal o Irlanda.
El 9 de junio, Napoleón envió a su ayudante de campo, Jean-Andoche Junot, para solicitar permiso para que la flota francesa repostara agua. Tras la negativa de permitir la entrada de más de cuatro barcos a la vez, Napoleón dictó un ultimátum el 10 de junio, advirtiendo sobre la futilidad de la resistencia y declarando a la Orden como enemiga, aunque prometió respetar la religión y las costumbres de la población maltesa.
Desembarcos y Resistencia Inicial
El 10 de junio, las fuerzas francesas desembarcaron en cuatro puntos estratégicos:
- Bahía de San Pablo: Comandada por Louis Baraguey d'Hilliers, capturó rápidamente las fortificaciones y Mellieħa.
- Marsaxlokk: Una fuerza liderada por Louis Desaix desembarcó con éxito en el sur de la isla.

Consecuencias y el Fin del Dominio Hospitalario
A pesar de que la zona del puerto y la capital, La Valeta, estaban bien fortificadas, el descontento interno entre los miembros franceses de la Orden y la población local llevó a una capitulación rápida. La invasión puso fin a 268 años de dominio de los Caballeros Hospitalarios.
No obstante, la ocupación francesa fue efímera. Las reformas impuestas por Napoleón provocaron un levantamiento popular que, con el apoyo de británicos, neapolitanos y portugueses, resultó en un bloqueo de la guarnición francesa. En el año 1800, los franceses se rindieron ante los británicos, iniciando un periodo de 164 años de dominio británico sobre Malta.

