John Bagford (1650/51 1716) fue una figura singular en la historia intelectual de Inglaterra. Actuando como anticuario, escritor, bibliógrafo, coleccionista de baladas y librero, Bagford dejó una huella imborrable, aunque a veces controvertida, en la preservación y el estudio de los artefactos históricos y literarios de su tiempo.

Vida y Trayectoria Profesional
Originalmente, Bagford se dedicaba al oficio de zapatero en el Great Turnstile, un callejón de la City de Londres. Sin embargo, tras el fracaso de este negocio, se volcó hacia el mercado del comercio de libros en Holborn a partir de 1680. Esta transición lo llevó a viajar por centros culturales europeos como Haarlem, Leiden y Ámsterdam, donde expandió sus conocimientos y contactos.
Durante su carrera, Bagford colaboró con destacados coleccionistas de la época, entre ellos John Moore, Robert y Edward Harley, Sir Hans Sloane, Samuel Pepys y John Woodward. Asimismo, entabló amistad con otros anticuarios como Thomas Hearne, Humfrey Wanley y Thomas Baker, participando en la publicación de tratados anticuarios y editando una versión de las obras de Geoffrey Chaucer publicada por John Urry.
Fundador de la Sociedad de Anticuarios
Bagford desempeñó un papel fundamental en la institucionalización del estudio de las antigüedades. Junto con Humfrey Wanley y John Talman, fue uno de los tres miembros fundadores de la reconstituida Sociedad de Anticuarios, cuya primera reunión tuvo lugar el 5 de diciembre de 1707 en la Bear Tavern, en el Strand.
La Controversia del Biblioclasta
A pesar de sus contribuciones, la reputación de Bagford ha sido objeto de críticas. Debido a que su colección contenía numerosos fragmentos de libros, como páginas de título aisladas, fue tildado de biblioclasta (destructor de libros). Esta faceta fue duramente criticada en la obra The Enemies of Books de William Blades, y comentaristas del siglo XX han señalado que Bagford es recordado, en parte, por su tendencia a "mutilar cualquier libro que cayera en sus manos".
Legado y Hallazgos Arqueológicos
El legado material de Bagford sobrevive en la Colección Bagford de la Biblioteca Británica, que forma parte de la Biblioteca Harleian. Esta colección incluye volúmenes encuadernados de baladas y ejemplos de tipografías que él mismo curó. Además, Bagford fue un buscador incansable de baladas para clientes como Samuel Pepys, material que fue publicado posteriormente en 1878 por Joseph Woodfall Ebsworth.
El hacha de mano de Gray's Inn Lane
En 1715, Bagford documentó el hallazgo de un diente de elefante y una herramienta de piedra encontrados por John Conyers en Gray's Inn Lane. Bagford sugirió que el elefante pudo haber sido introducido por el emperador Claudio, pero fue pionero al afirmar que la herramienta de piedra era obra humana, describiéndola como un "arma británica". Esta observación lo posiciona como uno de los primeros en sugerir que las herramientas de la Edad de Piedra fueron creadas por humanos y no por fenómenos naturales como los rayos.

