Un juego basado en la ubicación (también conocido como juego habilitado por ubicación, juego basado en geolocalización o simplemente juego geo) es un tipo de experiencia lúdica en la que la jugabilidad evoluciona y progresa a través de la ubicación real del jugador en el mundo físico. Para que estos juegos funcionen, deben contar con un mecanismo que permita al jugador informar su posición, generalmente mediante el uso de GPS (Sistema de Posicionamiento Global).
Muchos de estos juegos se ejecutan en teléfonos móviles, aprovechando su capacidad de GPS integrada. Los llamados "juegos urbanos" o "juegos de calle" son típicamente juegos multijugador basados en la ubicación que se desarrollan en calles y entornos urbanos edificados.

Tipos de Juegos
Los juegos basados en la ubicación pueden ser de naturaleza digital o física. Por ejemplo, el Geocaching es una actividad recreativa al aire libre en la que los participantes utilizan un receptor GPS o un dispositivo móvil y otras técnicas de navegación para esconder y buscar contenedores físicos.
En contraste, existen juegos como Pokémon GO, que están totalmente contenidos en dispositivos digitales, con muy poca o ninguna interacción física real con el entorno, más allá del desplazamiento del jugador.

Tecnología Utilizada
Los videojuegos basados en la ubicación suelen emplear tecnologías móviles embebidas como la comunicación de campo cercano (NFC), Bluetooth y UWB (Banda Ultra Ancha). Además, es común el uso de la realidad aumentada (AR) para crear una experiencia inmersiva.
Juegos como Pokémon GO e Ingress utilizan una interfaz de Mapa Vinculado a Imágenes (ILM), donde ubicaciones geoetiquetadas aprobadas aparecen en un mapa estilizado generado a partir de los datos de GPS del usuario.
Evolución Tecnológica
Los primeros videojuegos basados en la ubicación utilizaban principalmente el SMS como medio y localizaban a los jugadores a través del plano de control de la red celular, lo que no requería capacidades adicionales en el dispositivo del usuario.
Aprendizaje y Educación
Se ha observado que estos juegos pueden inducir un aprendizaje social, experiencial y situado. Son especialmente útiles para la enseñanza de la geografía y la educación ambiental. Dependiendo de los objetivos del diseñador, se pueden categorizar en:
- Lúdicos: Creados principalmente para la diversión, orientados a la acción (disparos, búsqueda de tesoros) y con poca narrativa.
- Pedagógicos: Diseñados específicamente para el aprendizaje, como simuladores participativos o juegos de aprendizaje de idiomas situados.
- Híbridos: Con objetivos mixtos, comunes en museos o como ficciones urbanas móviles.
Las versiones de juego de rol (RPG) tienen un mayor potencial de aprendizaje, fomentando habilidades de decisión estratégica, observación, planificación y actividad física.
Preocupaciones y Legalidad
El éxito de estos juegos no está exento de problemas. Investigadores de la Universidad de Purdue sugieren que juegos como Pokémon GO han provocado un aumento desproporcionado de accidentes vehiculares cerca de los puntos de interés (PokeStops) debido a la distracción de los conductores.
Aspectos Legales y Propiedad
Aunque el flujo de personas hacia ciertos negocios locales suele ser positivo, también puede generar congestión en propiedades privadas o lugares con acceso limitado. Esto ha llevado a desafíos legales, como el caso de un tribunal federal en Wisconsin que determinó que obligar a los desarrolladores a obtener permisos para colocar puntos de interés en parques públicos sería probablemente inconstitucional, protegiendo la libertad de expresión bajo la Primera Enmienda.
La interacción entre los juegos basados en la ubicación y las leyes de propiedad sigue siendo un área gris, debatiéndose entre modelos de extensión de derechos de propiedad (donde el dueño prohíbe la realidad aumentada), sistemas de "rango abierto" o la "libertad de circular".