La Paz de Canterbury fue un acuerdo fundamental alcanzado durante la Segunda Guerra de los Barones en Inglaterra, firmado entre el gobierno baronial liderado por Simón de Montfort y el rey Enrique III, junto con su hijo y heredero, el futuro rey Eduardo I. El tratado fue suscrito en Canterbury entre el 12 y el 15 de agosto de 1264.
Contexto y Antecedentes
Este acuerdo se basó en la Mise de Lewes, un arreglo forzado al rey Enrique III tras su derrota en la Batalla de Lewes el 14 de mayo de 1264. Sin embargo, la Paz de Canterbury fue significativamente más restrictiva que el acuerdo anterior. Tras la batalla, se había establecido un triunvirato compuesto por Montfort, Gilbert de Clare (conde de Gloucester) y Stephen Bersted (obispo de Chichester), quienes a su vez nombraron un consejo gubernamental de nueve hombres.
El Control del Gobierno
Este sistema desplazó efectivamente el control del gobierno de las manos del rey Enrique III y lo entregó a la facción baronial. Aunque inicialmente se pretendía que estas medidas fueran temporales, la Paz de Canterbury estipuló que, si no se cumplían las condiciones de la Mise de Lewes, el consejo baronial permanecería en el poder durante todo el reinado de Enrique y hasta un punto no especificado del reinado de su hijo Eduardo.
Reformas Propuestas
El tratado también contemplaba reformas profundas en la iglesia y el gobierno real, destacando la prohibición de extranjeros en cargos oficiales, una demanda recurrente de los barones para limitar la influencia externa en la empresa pública.
Reacción y Caída
El acuerdo fue sumamente desfavorable para Enrique y Eduardo, quienes probablemente lo firmaron bajo coacción, ya que Eduardo se encontraba prisionero de los barones. El 15 de agosto, el documento fue enviado al rey Luis IX de Francia, quien actuaba como árbitro entre las partes.
Luis IX rechazó la propuesta en términos tajantes, expresando que preferiría "romper terrones detrás de un arado" antes que aceptar este tipo de gobierno real. Este rechazo marcó el inicio del declive del gobierno de Montfort. Para la primavera de 1265, el conde de Gloucester desertó hacia los realistas y Eduardo logró escapar de su cautiverio.
El Fin del Régimen Baronial
El dominio baronial terminó abruptamente el 4 de agosto de 1265, cuando Simón de Montfort fue derrotado y muerto en la Batalla de Evesham, con lo que Enrique III recuperó la plenitud de sus poderes reales.
