La Ley para Combatir la Propaganda y Desinformación Extranjera (Countering Foreign Propaganda and Disinformation Act o CFPDA), originalmente denominada Ley para Combatir la Guerra de Información, es una legislación bipartidista del Congreso de los Estados Unidos. Su objetivo principal es establecer un centro interinstitucional dentro del Departamento de Estado de los EE. UU. para coordinar y sincronizar los esfuerzos de contrapropaganda en todo el gobierno federal.

Origen y Desarrollo Legislativo
La ley fue redactada en marzo de 2016 por los senadores Rob Portman (Republicano por Ohio) y Chris Murphy (Demócrata por Connecticut). Posteriormente, fue presentada en la Cámara de Representantes el 10 de mayo de 2016 por el congresista Adam Kinzinger, contando con el apoyo de trece copatrocinadores bipartidistas, incluyendo a Ted Lieu del Comité de Asuntos Exteriores.
El proyecto de ley fue integrado en la Ley de Autorización de Defensa Nacional (NDAA) para el año fiscal 2017. Tras ser aprobada por la Cámara de Representantes el 2 de diciembre de 2016 y por el Senado el 8 de diciembre con una votación abrumadora de 92 a 7, el presidente Barack Obama la firmó el 23 de diciembre de 2016, convirtiéndola oficialmente en ley.
Contexto Histórico y Motivaciones
El impulso detrás de la CFPDA se intensificó tras las elecciones presidenciales de 2016 en Estados Unidos. En aquel momento, creció la preocupación de que una campaña de desinformación organizada por el gobierno ruso hubiera influido en el resultado electoral. Ante esto, el Congreso tomó medidas para salvaguardar la seguridad nacional mediante la monitorización de la propaganda externa.
El Global Engagement Center (GEC)
Una de las disposiciones clave de la ley es la creación del Centro de Compromiso Global (Global Engagement Center o GEC). Este centro tiene la misión de:
- Colaborar entre el Secretario de Estado, el Secretario de Defensa y otras agencias federales.
- Combatir la propaganda de gobiernos extranjeros.
- Hacer pública la naturaleza de las operaciones de desinformación dirigidas contra Estados Unidos y otros países.
- Promover narrativas basadas en hechos que apoyen a los aliados e intereses estadounidenses.
Para financiar estas actividades, la legislación autorizó una inversión de 160 millones de dólares durante un periodo de dos años.
Implementación y Críticas
A pesar de su propósito, la implementación de la ley ha enfrentado desafíos. Según reportes de The New York Times en marzo de 2018, el Departamento de Estado aún no había ejecutado gran parte de los fondos asignados y existía una carencia notable de analistas capaces de hablar ruso dentro del GEC.
No obstante, el GEC ha logrado publicar informes significativos, como el de 2020 sobre los "Pilares del Ecosistema de Desinformación y Propaganda de Rusia" y otro informe en enero de 2022 centrado en la desinformación financiada por el Kremlin.
