La Ley de Reforma de las Agencias de Calificación Crediticia (Credit Rating Agency Reform Act, Pub. L. 109–291) es una legislación federal de los Estados Unidos promulgada con el objetivo de mejorar la calidad de las calificaciones crediticias para proteger a los inversores y salvaguardar el interés público. La ley busca fomentar la rendición de cuentas, la transparencia y la competencia dentro de la industria de las agencias de calificación crediticia.
Origen y Marco Legal
Sancionada por el presidente George W. Bush el 29 de septiembre de 2006, esta ley modificó la Securities Exchange Act de 1934. La modificación principal consistió en exigir que las organizaciones de calificación estadística reconocidas a nivel nacional (conocidas como NRSRO, por sus siglas en inglés, Nationally Recognized Statistical Rating Organizations) se registren formalmente ante la Comisión de Bolsa y Valores (SEC).
Contexto y Motivaciones
La implementación de esta reforma surgió en un contexto de creciente crítica hacia el dominio de las tres agencias principales: Standard & Poor's Ratings Services, Moody's Investors Service y Fitch Ratings. Estas entidades controlaban la gran mayoría del mercado de calificaciones.
Se señaló que estas agencias fueron parcialmente responsables de la crisis hipotecaria subprime (2006-2008), ya que calificaron el 98% de los productos de inversión estructurados basados en hipotecas residenciales. Una cantidad significativa de estos valores, que inicialmente recibieron la calificación máxima de triple A (AAA), fueron posteriormente degradados a categoría de "bonos basura" (junk bonds), resultando en pérdidas y ajustes contables superiores a los quinientos mil millones de dólares.
Objetivos de Competencia
Para mitigar el oligopolio, la ley permitió que agencias de calificación más pequeñas y nuevas se registraran como organizaciones de calificación estadística. El Congreso de los Estados Unidos pretendía aumentar las opciones para los consumidores y crear incentivos para que las calificaciones fueran más precisas y fiables al abrir el mercado a un mayor número de competidores.
Evaluación de la Efectividad
A pesar de los objetivos de la ley, los datos sugieren que el impacto en la competencia ha sido limitado:
- Concentración del mercado: En el periodo de 12 meses finalizado en junio de 2011, la SEC determinó que las tres firmas dominantes seguían emitiendo el 97% de todas las calificaciones crediticias, una reducción mínima frente al 98% registrado en 2007.
- Barreras de entrada: Críticos de la ley argumentan que los criterios para designar a una agencia como NRSRO son excesivamente rigurosos y favorecen a las empresas ya establecidas. Se ha alegado que estas barreras han disuadido a competidores potenciales de solicitar la aprobación de la SEC, especialmente en el segmento de productos estructurados, que representa la parte más lucrativa del negocio de las calificaciones.
