Leyes Penales Británicas: Historia y Persecución Religiosa

Puntos Clave
  • Las leyes penales buscaban imponer el monopolio religioso de la Iglesia de Inglaterra y el presbiterianismo en Escocia.
  • María I fue conocida como 'Bloody Mary' debido a la ejecución de más de 300 protestantes.
  • El Acta de Supremacía de 1558 estableció a Isabel I como Gobernadora Suprema de la Iglesia de Inglaterra y eliminó la autoridad papal.
Fotografía o diagrama de Leyes Penales Británicas: Historia y Persecución Religiosa

En la historia de Inglaterra, las leyes penales fueron una serie de normativas diseñadas para imponer el monopolio religioso decretado por el Estado, específicamente de la Iglesia de Inglaterra y, tras la revolución de 1688, del presbiterianismo en Escocia. Estas leyes se dirigieron contra las comunidades ilegales y clandestinas de católicos, anglicanos no juramentados y no conformistas protestantes.

Consecuencias y Sanciones

Las leyes penales no solo buscaban la uniformidad religiosa, sino que imponían diversas forfituras, penalidades civiles y discapacidades sobre los recusantes, quienes se negaban a asistir a los servicios dominicales obligatorios de la Iglesia Establecida. Es importante destacar que estas acciones penales eran de naturaleza civil y no formaban parte del derecho común inglés (common law).

Estas leyes fueron derogadas mayoritariamente a principios del siglo XIX, gracias al activismo exitoso de Daniel O'Connell en favor de la Emancipación Católica.

Las Persecuciones Marianas

En 1553, tras la muerte de Eduardo VI, María I de Inglaterra ascendió al trono. María I derogó la legislación religiosa de su padre, Enrique VIII, y de su hermano, restableciendo la Iglesia Católica Romana como la oficial en Inglaterra, Gales e Irlanda.

Para asegurar la conversión o eliminación de la disidencia, María I estableció una inquisición inglesa. Durante su reinado de cinco años, más de 300 disidentes protestantes fueron declarados herejes y ejecutados, mientras que muchos otros fueron exiliados. Este periodo le valió el apodo de "Bloody Mary" (María la Sangrienta).

Hitos de la Era Mariana

  • Noviembre de 1554: Se revivieron las Leyes de Herejía, prohibiendo toda literatura y creyentes protestantes.

La Era Isabelina y el Acta de Supremacía

Con la llegada de Isabel I, el péndulo religioso volvió a girar. El Acta de Supremacía de 1558 confirmó a Isabel como Gobernadora Suprema de la Iglesia de Inglaterra e impuso el Juramento de Supremacía, obligando a quienes ocuparan cargos públicos o eclesiásticos a jurar lealtad a la monarca.

El Acta de Supremacía buscaba abolir la autoridad del Papa en Inglaterra. Quienes mantenían la autoridad espiritual de un prelado extranjero cometían un delito grave, enfrentando la pérdida de todos sus bienes y el encarcelamiento.

El Acta de Uniformidad y el Control Social

El Acta de Uniformidad de 1558 estableció el orden de oración basado en el Libro de Oración Común y obligó a todas las personas a asistir a la iglesia una vez por semana, bajo pena de multa.

Respuesta a la Bula Regnans in Excelsis

En 1570, el Papa Pío V excomulgó a Isabel I mediante la bula Regnans in Excelsis. La respuesta de la corona fue severa:

  • Se convirtió en alta traición afirmar que la reina no debía ostentar la corona o declararla hereje.
  • Se prohibió la puesta en práctica de cualquier bula papal de absolución o la reconciliación con la Iglesia Católica.
  • Se implementó el Acta para retener a los súbditos de Su Majestad la Reina en su obediencia (1581), que prohibía la misa católica bajo pena de multa y prisión.
  • El Acta de Jesuitas (1584) ordenó a todos los sacerdotes católicos abandonar el país en 40 días o ser castigados por alta traición.

Preguntas Frecuentes

Respuestas a las dudas más habituales sobre Leyes Penales Británicas: Historia y Persecución Religiosa.

Eran una serie de leyes diseñadas para obligar el monopolio religioso de la Iglesia de Inglaterra y el presidenterianismo en Escocia contra católicos y no conformistas.

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