Un libro usado o de segunda mano es aquel que ha tenido uno o más propietarios anteriores, ya sea un individuo o una biblioteca, antes de llegar a un nuevo comprador. A diferencia de los libros nuevos, estos ejemplares no provienen directamente de la editorial o el minorista original.

Venta y Comercialización
Los libros usados suelen entrar al mercado a través de tiendas de segunda mano, ventas benéficas en iglesias o librerías especializadas en libros usados. Generalmente, su precio es significativamente menor, oscilando entre la mitad y las tres cuartas partes del costo de un libro nuevo. Sin embargo, existen excepciones: los libros raros, las primeras ediciones o aquellos que están fuera de impresión pueden alcanzar precios muy superiores debido a su escasez y demanda.
El Impacto de la Era Digital
Con la llegada de las compras en línea, las ventas de libros físicos han experimentado cambios. No obstante, han surgido minoristas digitales dedicados exclusivamente a libros usados, permitiendo que los particulares vendan sus ejemplares directamente o a través de mercados de terceros. Actualmente, es común encontrar librerías que combinan la venta de ejemplares nuevos y usados en un mismo espacio.
Libros de Texto Universitarios
El mercado de segunda mano es especialmente vital para los estudiantes universitarios. Debido al alto costo de los libros de texto, muchos optan por comprar ejemplares usados o revender los suyos una vez finalizado el curso para recuperar parte de la inversión.
Condición del Libro
En el negocio de los libros usados, se distingue entre una copia de lectura y una copia coleccionable. Una copia de lectura es aquella que puede presentar señales de uso, como subrayados, notas marginales o dedicatorias. Aunque no tiene valor para un coleccionista, es perfectamente apta para su lectura y suele ser mucho más económica.
Los "Pueblos de los Libros" (Booktowns)
Algunas localidades pequeñas se han transformado en centros neurálgicos para los vendedores de libros usados, atrayendo a miles de entusiastas. Un ejemplo notable es Hay-on-Wye en el sur de Gales, donde la belleza del paisaje se combina con una vasta oferta de librerías de viejo, convirtiéndose en un imán para los amantes de la lectura.
