Los Diez Mandamientos (en hebreo bíblico: ʿĂśéreṯ had-Dibbərôṯ, que significa literalmente "los diez palabras") también conocidos como el Decálogo, son directrices religiosas y éticas estructuradas como un documento de pacto que, según la Biblia hebrea, fueron entregados por Dios a Moisés. El texto de los mandamientos aparece en tres versiones distintas en la Biblia hebrea: Éxodo 20:1–17, Deuteronomio 5:6–21 y el "Decálogo Ritual" de Éxodo 34:11–26.

El Relato Bíblico y la Revelación
La narrativa bíblica describe cómo Dios reveló los Diez Mandamientos a los israelitas en el Monte Sinaí en medio de truenos y fuego. Dios entregó a Moisés dos tablas de piedra inscritas con la ley, las cuales Moisés rompió en un arranque de ira después de presenciar la adoración de un becerro de oro. Posteriormente, recibió un segundo juego de tablas que fueron depositadas en el Arca de la Alianza.

Los Mandamientos Fundamentales
- Yo soy el SEÑOR tu Dios
- No tendrás otros dioses delante de mí
- No te harás imágenes ni semejanzas
- No tomarás el nombre del SEÑOR en vano
- Acuérdate del día del sábado (Sabbat)
- Honra a tu padre y a tu madre
- No matarás
- No cometerás adulterio
- No robarás
- No darás falso testimonio
- No codiciarás
Terminología y Traducciones
El término "Diez Mandamientos" se origina en varias partes de la Torá: Éxodo 34:28, Deuteronomio 4:13 y Deuteronomio 10:4. En todas estas fuentes, la frase puede traducirse como "las diez palabras", "los diez dichos" o "los diez asuntos".

En la Septuaginta, la traducción griega del siglo II-III a.C. de la Biblia hebrea, la frase fue traducida como dekálogos ("diez palabras"), palabra que pasó al latín como decalogus y posteriormente al inglés y español como Decálogo.
Perspectivas Religiosas y Críticas
Diferentes tradiciones religiosas dividen los diecisiete versículos de Éxodo 20:1–17 y Deuteronomio 5:4–21 de maneras distintas, influenciadas por sus prioridades teológicas. Para el judaísmo, los Diez Mandamientos son el núcleo fundacional de la ley judía (Halajá). La mayoría de las tradiciones cristianas los consideran divinamente autoritativos y fundamentales para la vida moral. El Corán también presenta los mandamientos dados a Moisés como una guía moral y legal centrada en el monoteísmo y la justicia.

En tiempos modernos, algunos académicos han criticado los mandamientos como obsoletos o autoritarios. En los Estados Unidos, su exhibición en espacios públicos y escuelas ha sido objeto de intensos debates legales sobre la separación entre la Iglesia y el Estado.


