El Mandato para Siria y el Líbano (1923-1946) fue un sistema de administración establecido por la Sociedad de Naciones tras la Primera Guerra Mundial y la partición del Imperio Otomano. A diferencia del colonialismo tradicional, el sistema de mandatos estaba diseñado para que el país administrador actuara como un fideicomisario hasta que los habitantes fueran considerados aptos para el autogobierno, momento en el cual el mandato terminaría y nacería un estado soberano.

Antecedentes y el Acuerdo Sykes-Picot
Tras la derrota de los otomanos en 1918, las tropas británicas bajo el mando del General Sir Edmund Allenby entraron en Damasco, acompañadas por las fuerzas de la Rebelión Árabe lideradas por Faisal, hijo del rey Hussein bin Ali del Hejaz. Faisal estableció el primer gobierno árabe de la posguerra en octubre de 1918.
Sin embargo, las aspiraciones árabes de un estado unificado que se extendiera desde Alepo hasta Adén chocaron con los intereses imperiales. Según el secreto Acuerdo Sykes-Picot, el Reino Unido y Francia se repartieron las zonas de influencia: los británicos controlaron la mayor parte del Iraq otomano y el sur de Siria (actuales Israel, Palestina y Jordania), mientras que los franceses tomaron el control del resto de Siria, incluyendo el Líbano y Alexandretta.

Administración y División Territorial
La administración francesa se llevó a cabo a través de una serie de gobiernos y territorios fragmentados para evitar la consolidación de un estado nacional fuerte. Entre las entidades creadas se encuentran:
- La Federación Siria (1922-1924) y posteriormente el Estado de Siria (1925-1930).
- El Gran Líbano: Establecido como una entidad separada.
- El Estado Alauita y el Estado de Jabal Druze: Estados autónomos basados en divisiones sectarias.
- El Estado de Hatay: Que fue anexionado por Turquía en 1939.
El mandato fue supervisado por la Comisión Permanente de Mandatos de la Sociedad de Naciones, permitiendo que otros estados expresaran sus opiniones sobre la gestión económica y administrativa de la región.
La Comisión King-Crane y la Oposición Local
En junio de 1919, la Comisión King-Crane estadounidense llegó a la región para investigar la opinión pública local. Sus conclusiones fueron claras: los sirios se oponían firmemente al mandato y demandaban una Siria Mayor unificada que incluyera Palestina. No obstante, estas conclusiones fueron ignoradas por Francia y Gran Bretaña.
El Camino hacia la Independencia
El mandato francés persistió hasta 1946. A pesar de los intentos de Francia por mantener el control, tanto Siria como el Líbano declararon su independencia durante la Segunda Guerra Mundial, y las tropas francesas finalmente abandonaron el territorio en 1946, marcando el fin de una era de tutela europea en el Levante.


