El Ministerio Público de los Países Bajos (en neerlandés: Openbaar Ministerie, OM) es el organismo encargado de la persecución penal dentro del sistema de justicia criminal de los Países Bajos. A diferencia de lo que sugiere su traducción literal como "Ministerio Público", el OM no funciona como un ministerio gubernamental administrativo (como el Ministerio de Finanzas), sino que el término "ministerio" hace referencia a su función de servicio público y representación de la sociedad en el ámbito legal.
Funciones y Competencias
La responsabilidad principal del OM es determinar quién debe comparecer ante un juez y bajo qué cargos específicos por la comisión de un delito o infracción. Es el único organismo con la potestad legal para decidir si se inicia un proceso de persecución penal contra un individuo o entidad.
El ámbito de actuación del Ministerio Público se centra predominantemente en el derecho penal, diferenciándose así de las competencias del derecho civil, donde las partes privadas suelen gestionar sus propios litigios.
Estructura y Organización
El servicio está organizado a través de diez oficinas regionales que coordinan la acción penal en el territorio nacional. La dirección central recae en el College van Procureurs-Generaal (Colegio de Fiscales Generales), con sede en La Haya.
Aunque el OM forma parte de la rama judicial, mantiene una relación de dependencia jerárquica y administrativa con el Ministro de Justicia y Seguridad. El Ministro, en colaboración con el Colegio de Fiscales Generales, es el responsable de definir las prioridades estratégicas y la organización general del servicio.

