En el ámbito de la economía, una moneda basada en el tiempo es una moneda alternativa o un sistema de intercambio donde la unidad de cuenta es la hora-persona o alguna otra unidad de tiempo. A diferencia de las monedas tradicionales, estos sistemas buscan valorar las contribuciones de todas las personas por igual, independientemente de la especialización profesional.
Cómo Funciona el Sistema
En la mayoría de los bancos de tiempo, una hora de trabajo equivale a un crédito de servicio. Por ejemplo, si una persona se ofrece como voluntaria para ayudar a otra durante una hora, recibe un crédito de una hora que puede canjear por una hora de servicio de cualquier otro voluntario en la red. Algunos sistemas utilizan fracciones de hora, como minutos o bloques de diez o quince minutos, para mayor precisión.
Aunque la mayoría de estos intercambios se centran en servicios, también es posible intercambiar bienes. En estos casos, los productos se "precio" basándose en el salario horario promedio nacional, convirtiendo el valor monetario del objeto en una cantidad equivalente de horas de trabajo.

Historia y Evolución
El Siglo XIX: Los Pioneros
Los intercambios basados en el tiempo se remontan a principios del siglo XIX, impulsados por teóricos del valor del trabajo.
- Josiah Warren: Entre 1827 y 1830, creó la Cincinnati Time Store, una de las primeras tiendas experimentales donde el trabajo se utilizaba como medio de intercambio.
- Robert Owen: En 1832, fundó el National Equitable Labour Exchange en Londres y Birmingham, emitiendo "Notas de Trabajo" denominadas en horas.
- Pierre-Joseph Proudhon: En 1848, el anarquista Proudhon propuso un sistema de vales de tiempo.
- Karl Marx: En su Crítica del Programa de Gotha (1875), Marx escribió sobre los "Certificados de Trabajo", que permitían al trabajador retirar del stock social de consumo una cantidad equivalente al trabajo realizado.

El Siglo XX: Expansión y Modernización
En 1973, Teruko Mizushima, una activista y autora japonesa, creó el primer banco de tiempo moderno. Mizushima, quien había desarrollado sus ideas sobre el valor del trabajo intercambiando costura por vegetales durante la Segunda Guerra Mundial, fundó el Volunteer Labour Bank. Para 1983, su red contaba con más de 3,800 miembros organizados en cientos de sucursales, incluyendo una en California.
Posteriormente, otros pensadores y activistas, como Cornelius Castoriadis, abogaron por la igualdad absoluta de salarios e ingresos, criticando las disparidades salariales del capitalismo y el socialismo soviético. Finalmente, Edgar S. Cahn acuñó el término "Time Dollars" (Dólares de Tiempo) para formalizar y expandir este concepto como una herramienta de cohesión social y económica.
