La participación de las mujeres en la fotografía se remonta a los orígenes mismos del proceso. Aunque a menudo han sido invisibilizadas en los registros históricos, las mujeres estuvieron presentes desde el inicio, transformando la técnica en una herramienta de expresión artística y documentación social.
Los Comienzos y la Experimentación
En las primeras etapas, muchas de las primeras fotógrafas fueron británicas o francesas, a menudo vinculadas a pioneros masculinos a través de matrimonios o relaciones familiares. Fue especialmente en el norte de Europa donde las mujeres comenzaron a abrir estudios profesionales en Dinamarca, Francia, Alemania y Suecia desde la década de 1840.
Contribuciones Tempranas en Gran Bretaña
Constance Fox Talbot, esposa de Henry Fox Talbot, experimentó con el proceso fotográfico ya en 1839. Por otro lado, Anna Atkins, botánica de profesión, utilizó la técnica del cianotipo para documentar algas marinas, publicando en 1843 Photographs of British Algae: Cyanotype Impressions, considerado el primer libro ilustrado fotográficamente.
Mary Dillwyn es reconocida como la primera fotógrafa en Gales y es famosa por haber capturado una de las primeras imágenes de un muñeco de nieve.

El Surgimiento de las Profesionales
A medida que el siglo XIX avanzaba, las mujeres comenzaron a transitar del ámbito amateur al profesional, estableciendo sus propios negocios y especializaciones.
- Suiza: Franziska Möllinger comenzó a tomar daguerrotipos de paisajes suizos alrededor de 1842 y se dedicó profesionalmente al retrato desde 1843.
- Francia: Geneviève Élisabeth Disdéri estableció un estudio de daguerrotipos en Brest a finales de la década de 1840, gestionando el negocio sola tras la partida de su marido a París.
- Alemania: Bertha Wehnert-Beckmann abrió un estudio en Leipzig en 1843, convirtiéndose probablemente en la primera fotógrafa profesional de Alemania.
- Estados Unidos: Sarah Louise Judd realizó daguerrotipos en Minnesota ya en 1848. Más tarde, figuras como Dorothea Lange revolucionarían la fotografía documental con obras icónicas como Madre Migrante.
La Evolución hacia el Arte y el Fotoperiodismo
Hacia finales del siglo XIX y principios del XX, el papel de la mujer se expandió. En Viena, Dora Kallmus convirtió sus estudios en puntos de encuentro para la aristocracia austrohúngara. En Estados Unidos, las mujeres pasaron de ser amateurs a exhibir obras en galerías clave, explorando paisajes y retratos de celebridades y nativos americanos.
El fotoperiodismo femenino también comenzó a gestarse a principios del siglo XX, ganando un impulso significativo durante la Primera Guerra Mundial, cuando las mujeres asumieron roles críticos en la documentación de la realidad social y bélica.
