El Parque Nacional de Quiçama, también conocido como Parque Nacional de Kissama (en portugués: Parque Nacional do Quiçama o Parque Nacional da Quissama), es una de las reservas ecológicas más importantes del noroeste de Angola. Destaca por ser el único parque nacional en pleno funcionamiento en todo el país tras los daños sufridos por los demás durante la guerra civil.
Situado a unos 70 kilómetros de Luanda, la capital angoleña, este parque abarca una superficie de 3 millones de acres (12,000 kilómetros cuadrados), lo que equivale a más del doble del estado estadounidense de Rhode Island.

Geografía y Límites
La geografía del parque es diversa y está delimitada por importantes accidentes geográficos. Por el oeste, limita con 120 kilómetros de costa bañada por el Océano Atlántico. El río Cuanza marca la frontera norte, mientras que el río Longa constituye el límite sur.
Historia y Restauración
El área protegida comenzó como una reserva de caza en 1938 y fue declarada oficialmente parque nacional en enero de 1957 por la administración colonial portuguesa. Lamentablemente, la población de grandes animales como elefantes y antílopes fue casi aniquilada debido a la caza furtiva masiva durante los 25 años de guerra civil.
Para revertir esta situación, en 2001 se puso en marcha la 'Operación Arca de Noé', una iniciativa impulsada por la Fundación Kissama para reintroducir animales, especialmente elefantes, procedentes de Botsudana y Sudáfrica. Este proyecto se convirtió en el mayor traslado de animales de la historia y ha permitido restaurar la fauna local.
- Designado como Unidad de Conservación de Leones desde 2005.
- Nombrado reserva de la biosfera por la UNESCO en 2025.

