El peine caliente (también conocido como peine de alaciado o peine de presión) es un peine de metal diseñado específicamente para alisar el cabello moderadamente grueso o grueso y crear una textura más suave. Esta herramienta se calienta y se utiliza para alisar el cabello desde la raíz, permitiendo un control preciso sobre el volumen y la forma.
Historia y Evolución
El peine caliente fue desarrollado originalmente en Francia como una forma de que las mujeres con cabello rizado y grueso pudieran lograr el aspecto liso y fino que tradicionalmente modelaban las mujeres egipcias históricas. Su evolución ha sido marcada por varias innovaciones y figuras clave:
- Francois Marcel Grateau: En 1872, revolucionó el estilismo capilar en Francia al introducir planchas heated irons para ondular el cabello.
- L. Pelleray: En la década de 1870, fabricó planchas calientes en París.
- Elroy J. Duncan: Se cree que inventó el primer peine caliente en Estados Unidos, aunque inicialmente lo comercializó como un instrumento para el cuidado de los bigotes.
A principios del siglo XX, el mercado se expandió rápidamente. En 1912, Mme. Baum's Hair Emporium en Nueva York comenzó a anunciar un peine de alaciado "mejorado". Para 1914, Emilia Baum recibió una patente para un peine de secado de cabello, aunque no específicamente para el alaciado.

Innovaciones y Patentes
En 1915, diversas empresas como la Humania Hair Company y Wolf Brothers comercializaron peines de latón sólido y peines con calentadores de alcohol. La empresa La Creole Company afirmó haber inventado un peine autocalentable que no requería llama externa. En 1916, Indol Laboratories ofreció un peine magnético de acero.
El proceso de patentamiento ha sido complejo. Walter Sammons de Filadelfia obtuvo una patente en 1920. Aunque algunas fuentes acreditan a Annie Malone (fundadora de la Poro Company) a la invención, los registros oficiales de la oficina de patentes no la listan como titular de una patente de peine caliente en ese año. Del mismo modo, Madam C. J. Walker, aunque a menudo acreditada erróneamente, nunca reclamó haber inventado la herramienta, sino que obtenía sus peines de proveedores como Louisa B. Cason, quien patentó su diseño en 1922.
Consecuencias Potenciales y Salud Capilar
El uso de un peine caliente conlleva riesgos si no se utiliza con precaución. Debido a que el peine suele calentarse a más de 65 grados Celsius (149 grados Fahrenheit), pueden ocurrir quemaduras graves y cicatrices en el cuero cabelludo.
El Mito de la Alopecia por Peine Caliente
Durante mucho tiempo se creyó que el uso de petrolatum caliente y la herramienta misma causaban una inflamación crónica alrededor del folículo piloso, provocando la degeneración de la raíz externa y resultando en una alopecia irreversible conocida como follicular degeneration syndrome (FDS).
Sin embargo, un estudio realizado en 1992 descubrió que no había una correlación clara entre el uso del peine caliente y el progreso de esta enfermedad. Se concluyó que el síndrome de degeneración folicular es una forma de alopecia cicatricial distinta, y la idea de que el peine caliente causaba directamente esta alopecia fue posteriormente desmentida.