El libro Pius XII, The Holocaust, and the Cold War, publicado en 2008 por el historiador Michael Phayer, ofrece una perspectiva crítica sobre el papel del Papa Pío XII durante y después de la Segunda Guerra Mundial. La obra se basa en una vasta cantidad de documentos desclasificados por el gobierno de los Estados Unidos bajo la presidencia de Bill Clinton en 1997, así como en archivos de Argentina, la oficina de asuntos exteriores británica y el diario del obispo Joseph Patrick Hurley.
La Tesis Central de Phayer
La premisa fundamental de Phayer es que Pío XII se negó a resistir activamente al régimen nazi y, en ocasiones, incluso facilitó sus acciones. Según el autor, esta postura no se debió a una simpatía ideológica con el nazismo, sino a una convicción estratégica: el Papa consideraba al comunismo como la amenaza más grave para la civilización occidental y creía que el nazismo era el único muro eficaz para contener el avance del bolchevismo.
Esta teoría no es nueva, ya que Robert Katz ya había sugerido en 1969 que protestar contra la Alemania de Hitler debilitaría el "baluarte contra el bolchevismo". Phayer expande esta idea, argumentando que el miedo al comunismo cegó la respuesta moral del pontífice ante las atrocidades del Holocausto.

Nuevas Revelaciones y Documentación
Phayer sostiene que los once volúmenes de documentos publicados por el Vaticano sobre la Segunda Guerra Mundial son incompletos y presentan omisiones críticas. A través de archivos del Museo Memorial del Holocausto y los Archivos Nacionales de EE. UU., el libro explora temas controvertidos como:
- La relación del Papa con el régimen Ustaše en Croacia.
- Los genocidios en Polonia.
- La gestión financiera de la Iglesia durante la guerra.
- La deportación de los judíos romanos.
- Las llamadas "ratlines" (rutas de escape) que permitieron a nazis y fascistas huir de Europa hacia Sudamérica después de la guerra.
Recepción Crítica
Reseñas Positivas
Charles Gallagher, escribiendo para The Heythrop Journal, describió la obra como uno de los libros más importantes sobre las relaciones entre la Iglesia y el Estado en años recientes. Destacó el uso excepcional de fuentes primarias y la capacidad de Phayer para contextualizar afirmaciones aisladas dentro de una historiografía más amplia. Gallagher también resaltó el análisis de las "ratlines", sugiriendo que el miedo al comunismo llevó al Papa a tolerar la huida de criminales de guerra hacia Sudamérica, donde se esperaba que lucharan contra la expansión comunista.
David Kertzer también señaló en The American Historical Review que el material aportado por Phayer es una contribución útil para comprender la relación entre el Vaticano y los perpetradores del Holocausto.
Reseñas Negativas
Por otro lado, Vincent A. Lapomarda, en la revista New Oxford Review, criticó el libro calificándolo como el producto de visiones subjetivas más que de evidencia objetiva. Lapomarda argumentó que Phayer llena los vacíos de los documentos vaticanos con fuentes que otros historiadores han desacreditado, cuestionando la coherencia del autor al utilizar fuentes que él mismo admitió eran poco fiables en ciertos pasajes.

