El Principio de Dilbert es un concepto satírico sobre la gestión empresarial desarrollado por Scott Adams, el creador de la popular tira cómica Dilbert. Esta teoría sugiere que las empresas tienden a ascender a los empleados menos competentes a puestos directivos para minimizar el daño que podrían causar a la productividad real de la organización.

Definición y Origen
La esencia del principio se resume en una frase de Dogbert (personaje de la tira cómica): "el liderazgo es la forma que tiene la naturaleza de eliminar a los morones del flujo productivo". Según Adams, en muchas organizaciones, las personas menos inteligentes o capaces son promovidas simplemente porque no se desea que realicen el trabajo técnico o productivo.
Adams argumenta que es preferible tener a estas personas encargándose de tareas administrativas sencillas, como pedir donuts o regañar a otros por no entregar sus tareas, mientras que los expertos reales —como cirujanos cardíacos o programadores de computadoras— permanecen en sus roles técnicos donde su inteligencia es verdaderamente útil.
Impacto y Difusión
El concepto fue presentado inicialmente en un artículo del Wall Street Journal en 1995 y posteriormente expandido en el libro The Dilbert Principle (1996). Esta obra se convirtió en un éxito de ventas, permaneciendo en la lista de bestsellers del New York Times durante 43 semanas, e incluso ha sido recomendada en algunos programas de negocios y gestión.
Comparativa: Principio de Dilbert vs. Principio de Peter
Es común confundir el Principio de Dilbert con el Principio de Peter, pero existen diferencias fundamentales en su premisa:
- Principio de Peter: Sostiene que los empleados son ascendidos basándose en su éxito en el puesto actual hasta que alcanzan su "nivel de incompetencia", donde ya no son exitosos y dejan de ser promovidos.
- Principio de Dilbert: Sostiene que la incompetencia es la razón del ascenso. El objetivo es desplazar al individuo ineficiente a una posición jerárquica superior donde no interfiera con el flujo de trabajo productivo.
Esta última visión asume que los niveles superiores de una organización a menudo tienen poca relevancia en la producción real, la cual es ejecutada por los empleados de rangos inferiores.
Otras Perspectivas: La Ley de Putt
El Principio de Dilbert guarda similitud con la Ley de Putt (1981), atribuida a Archibald Putt, quien afirmó que la tecnología está dominada por dos tipos de personas: aquellas que entienden lo que no gestionan y aquellas que gestionan lo que no entienden.