El Receptor Toll-like 1 (TLR1) es un miembro fundamental de la familia de receptores Toll-like (TLR), los cuales actúan como receptores de reconocimiento de patrones (PRR). Estos receptores constituyen la piedra angular del sistema inmunológico innato, permitiendo al organismo detectar la presencia de patógenos y activar respuestas defensivas rápidas.
El TLR1 se localiza principalmente en la superficie celular y se especializa en el reconocimiento de lipoproteínas y glucolípidos bacterianos, trabajando generalmente en complejo con el TLR2.

Función Biológica
La unión de ligandos específicos al TLR1 activa cascadas de señalización intracelular que desencadenan una respuesta inflamatoria y el inicio de procesos inmunológicos. Una de sus funciones más críticas es la cooperación con el TLR2 para el reconocimiento de lipoproteínas triaciladas bacterianas.
Se ha demostrado que el TLR1 reconoce la lipoproteína de la superficie externa de Borrelia burgdorferi. Además, estudios en ratones deficientes de TLR1 han subrayado la importancia crucial de este receptor en la detección de lipopéptidos triacilados.
En el sistema digestivo, los TLRs, incluido el TLR1, presentes en la capa de células epiteliales que recubre el intestino delgado y grueso, desempeñan un papel vital en la gestión de la microbiota intestinal y la detección de patógenos invasores.
Expresión Celular y Localización
El TLR1 se sintetiza en el retículo endoplásmico, donde su tráfico es controlado por la proteína asociada a TLR4 (PRAT4A), una chaperona residente del retículo. Posteriormente, es transportado a través del complejo de Golgi hacia la membrana celular.
En humanos adultos, el ARNm de TLR1 se expresa en niveles elevados en el riñón, el pulmón y el bazo, mientras que presenta niveles bajos en el hígado y el cerebro fetal. A nivel celular, el TLR1 muestra una expresión particularmente alta en las células NK (Natural Killer) en comparación con otros TLRs. También se ha identificado en:
- Células T $\gamma\delta$ de sangre periférica.
- Células supresoras derivadas de mieloides.
- Plaquetas y células T CD4+.
- Microglía y astrocitos.
- Células dendríticas inmaduras.
- Macrófagos y neutrófilos.

Estructura Molecular
El TLR1 es una glucoproteína transmembrana de tipo I, compuesta por tres dominios principales:
Dominio Extracelular
Contiene dominios de repetición rica en leucina (LRR), esenciales para la unión de los patrones moleculares asociados a patógenos (PAMPs). Estos se dividen en regiones N-terminal, central y C-terminal. Mientras que las regiones N y C son consistentes, la región central es altamente variable y carece de las "escaleras de asparagina" estabilizadoras, lo que afecta la forma típica de herradura de los TLRs. Esta variabilidad estructural es la que permite al TLR1 unir ligandos específicos.
Dominio Transmembrana e Intracelular
El dominio intracelular consiste en un dominio Toll/interleucina-1 (TIR), compartido por diversas proteínas adaptadoras que inician la cascada de señalización. En la estructura cristalina, el dominio TIR del TLR1 se presenta como un monómero.
Formación del Heterodímero TLR2/1
Para reconocer ligandos, el TLR1 debe formar un complejo con el TLR2, creando el heterodímero TLR2/1. Cuando interactúa con sus ligandos, este complejo adopta una conformación en forma de "m", acercando los dominios transmembrana e intracelulares y activando así la señalización descendente. Es fundamental notar que mientras el TLR2/1 reconoce lipopéptidos triacilados, el heterodímero TLR2/6 reconoce lipopéptidos diacilados.
