En los Estados Unidos, el uso de teléfonos móviles y otros dispositivos electrónicos por parte de los conductores está regulado por un complejo entramado de leyes que varían significativamente entre los diferentes estados. Estas normativas buscan mitigar los riesgos asociados a la conducción distraída, aunque el enfoque y la severidad de las restricciones difieren según la jurisdicción, el tipo de conductor y la tecnología utilizada.

Marcos regulatorios y aplicación de la ley
Las leyes contra la conducción distraída se clasifican principalmente según su método de aplicación por parte de las autoridades locales, estatales o del condado:
- Aplicación primaria (Primary Enforcement): Permite a los oficiales de policía detener y multar a un conductor basándose únicamente en el uso de un teléfono móvil, sin que sea necesario que el conductor haya cometido otra infracción de tráfico. La mayoría de las leyes estatales actuales operan bajo este modelo.
- Aplicación secundaria (Secondary Enforcement): El oficial solo puede sancionar el uso del teléfono si el conductor ya ha sido detenido por otra infracción primaria, como exceder el límite de velocidad o no detenerse en una señal de alto.
Para incentivar la adopción de leyes de aplicación primaria, el gobierno federal implementó la ley Moving Ahead for Progress in the 21st Century Act (MAP-21) en julio de 2012. Esta legislación proporcionó subvenciones financieras (aproximadamente 17,5 millones de dólares en el año fiscal 2013) específicamente a los estados que implementaran leyes de aplicación primaria contra la conducción distraída.
Variaciones legislativas por estado
No existe una prohibición total y uniforme del uso de teléfonos móviles para todos los conductores en todo el país. Sin embargo, se observan tendencias claras en la legislación estatal:
Restricciones a dispositivos manuales
Una gran cantidad de estados, incluyendo Arizona, California, Connecticut, Delaware, Georgia, Hawaii, Idaho, Illinois, Indiana, Iowa, Maine, Maryland, Massachusetts, Michigan, Minnesota, Missouri, Nevada, New Hampshire, New Jersey, New York, Oregon, Pennsylvania, Rhode Island, Tennessee, Vermont, Virginia, Washington y West Virginia, así como el Distrito de Columbia, Puerto Rico, Guam y las Islas Vírgenes estadounidenses, prohíben que los conductores sostengan el teléfono con la mano mientras conducen.
Protecciones para conductores novatos y transporte escolar
La legislación es más estricta para ciertos grupos vulnerables o de riesgo. Treinta y seis estados y el Distrito de Columbia prohíben cualquier uso de teléfono móvil para conductores novatos. Asimismo, 19 estados y el Distrito de Columbia prohíben el uso de dispositivos móviles a los conductores de autobuses escolares cuando hay niños a bordo.
Leyes de preemoción
En diversas jurisdicciones, las autoridades locales intentan promulgar sus propias prohibiciones sobre la conducción distraída. No obstante, algunos estados han establecido leyes de preemoción que impiden que las localidades dicten sus propias normas sobre el uso del teléfono móvil. Entre estos estados se encuentran Florida, Kentucky, Louisiana, Mississippi, Nevada, Pennsylvania y Oklahoma.

Impacto y costos de la conducción distraída
El impacto de la distracción tecnológica en la seguridad vial es considerable. Según datos de diversas organizaciones:
- Causas de accidentes: Un informe de 2014 del National Safety Council indicó que el uso de teléfonos móviles causó el 26% de los accidentes automovilísticos en EE. UU., destacando que la mayoría de estos accidentes involucraban conversaciones (ya sean manuales o manos libres) y no solo el envío de mensajes de texto.
- Estadísticas de fatalidades: En 2018, la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras (NHTSA) reportó 2,841 muertes debido a la conducción distraída, identificando el envío de mensajes de texto como la distracción más alarmante.
- Costos económicos: Datos de 2010 de la compañía State Farm sugirieron que el uso del móvil resultaba anualmente en cientos de miles de choques y miles de millones de dólares en daños materiales.
Para combatir este problema, el Departamento de Transporte de los Estados Unidos mantiene el portal oficial Distraction.gov, destinado a la educación y prevención de la conducción distraída.
