El retrato oficial de Margaret Thatcher, Baroness Thatcher, ubicado en 10 Downing Street, es una obra maestra del artista Richard Stone, completada en 2009. Esta pintura al óleo sobre lienzo captura la esencia de una de las figuras más influyentes y controvertidas de la política británica.
Descripción de la Obra
En la pintura, Thatcher aparece vestida con un traje oscuro y perlas, una imagen que evoca su estilo clásico y elegante. Richard Stone eligió representar a la ex primera ministra en el año 1982, poco después de la conclusión de la Guerra de las Malvinas. El artista explicó que buscaba capturar un aspecto distintivo de su apariencia, no solo en lo facial, sino en su vestimenta y demeanor general.
Stone describió a Thatcher como una mujer de "presentación hermosa y elegante", destacando que era necesario registrar su inteligencia, intelecto, resistencia, fuerza y firmeza. Curiosamente, al momento de la finalización del retrato, Thatcher padecía demencia y, al verlo, comentó que era "encantador" y que el artista la había hecho lucir "muy bien".
Historia y Comisión
El retrato fue encargado por el entonces primer ministro Gordon Brown en 2007, tras una reunión entre Brown y Thatcher en 10 Downing Street. El costo de la obra, ascendente a £100,000 en 2009, fue financiado por un donante anónimo.
Con esta obra, Thatcher se convirtió en la tercera primera ministra en tener un retrato pintado en exhibición en el Número 10, uniéndose a Winston Churchill y David Lloyd George.
Inauguración y Ubicación
El retrato fue develado el 23 de noviembre de 2009 en una recepción privada, donde Thatcher fue recibida por Gordon Brown y su esposa Sarah. Inicialmente, la obra fue colocada en el vestíbulo del primer piso y posteriormente trasladada al estudio del Número 10, espacio que llegó a conocerse extraoficialmente como la "Sala Thatcher".
Controversias Recientes
En agosto de 2024, surgió una controversia cuando el biógrafo de Keir Starmer, Tom Baldwin, reveló que Starmer consideraba el retrato "un poco inquietante" debido a la mirada de la ex primera ministra. Aunque inicialmente se sugirió que la obra sería retirada, el gobierno confirmó posteriormente que el retrato sigue colgado en el Número 10, aunque ha sido trasladado a una sala de reuniones en el primer piso. Keir Starmer explicó que el cambio se debió a su preferencia por los paisajes en el estudio, y no por un desagrado personal hacia Thatcher.