En el cristianismo, la salvación (también llamada liberación o redención) se refiere a un estado que un ser humano puede alcanzar a través de la gracia de Dios al aceptar a Jesucristo y tener fe. Aunque las denominaciones cristianas difieren en los detalles de cómo se logra, la mayoría coincide en la importancia de seguir las enseñanzas de Jesús en los Evangelios, creer en su muerte y resurrección milagrosa, y reconocerlo como el Hijo de Dios.

Definición y Alcance
La salvación es entendida como el acto de salvar a los seres humanos de la muerte y la separación de Dios mediante la muerte y resurrección de Cristo. Este concepto no solo abarca la expiación misma, sino también la cuestión de cómo se participa de ella: ya sea por la fe, el bautismo o la obediencia. Además, implica interrogantes sobre el más allá, incluyendo conceptos como el cielo, el infierno, el purgatorio y la aniquilación del alma.
El Concepto del Pecado
El pecado es visto como una transgresión contra la ley eterna de Dios. San Agustín de Hipona definió el pecado como "una palabra, acto o deseo en oposición a la ley eterna de Dios".
El Pecado Original
La tradición cristiana explica el pecado como un aspecto fundamental de la existencia humana, originado en el pecado original (o pecado ancestral), derivado de la rebelión de Adán en el Edén. Según esta visión, la caída del hombre trajo una naturaleza caída que afecta a toda la humanidad.
Depravación Total
Algunas corrientes protestantes, especialmente el calvinismo, sostienen la doctrina de la depravación total, enseñando que, como consecuencia de la caída, el ser humano es incapaz de elegir a Dios por su propia cuenta sin la gracia preveniente o irresistible de Dios.
Justificación y Expiación
La justificación es el acto de Dios de eliminar la culpa y la penalidad del pecado. Existen diversas teorías de la expiación que explican el papel sacrificial de Jesús:
- Teoría del Rescate: El sacrificio de Cristo como pago a Satanás.
- Teoría Christus Victor: Cristo vence a la muerte y al pecado.
- Teoría de la Recapitulación: Jesús revierte la caída de Adán al vivir una vida perfecta.
- Teoría de la Satisfacción: El sacrificio de Cristo satisface la justicia divina.
- Teoría de la Sustitución Penal: Jesús muere en lugar de los pecadores para satisfacer la justicia de Dios.
- Teoría de la Influencia Moral: La muerte de Cristo sirve como ejemplo de amor divino para inspirar el arrepentimiento.

